¿TIENES LA MENTE DE CRISTO?
«14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 15 En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. 16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.«
1 Corintios 2:14-16
Vivimos en una era donde las opiniones abundan y las voces compiten por nuestra atención. Cada día, las redes sociales, los noticieros y los influencers nos dicen cómo pensar, qué sentir y qué decidir. Pareciera que todos tienen una verdad diferente y que la confusión se ha vuelto parte de la rutina. En medio de tanto ruido, la pregunta de Pablo resuena con fuerza: “¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.”
Tener la mente de Cristo no significa poseer toda Su sabiduría, sino pensar como Él piensa. Significa mirar la vida con Su perspectiva, valorar lo que Él valora y discernir lo que realmente importa. Antes de conocer a Cristo, nuestra mente estaba limitada a lo terrenal, dominada por el egoísmo, el orgullo y la búsqueda de placer inmediato. Pero cuando nacemos de nuevo, el Espíritu Santo transforma nuestra forma de pensar. Ya no reaccionamos como el mundo, porque ahora tenemos una mente renovada.
Hoy, muchos cristianos viven como si no tuvieran esa mente. Se dejan arrastrar por las modas del pensamiento, por las ideologías del momento, por la cultura del “yo primero”. Pero el llamado de Dios es claro: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento” (Romanos 12:2). Esa renovación no sucede automáticamente; requiere una conexión diaria con la Palabra de Dios, oración constante y una disposición humilde para dejar que Cristo moldee nuestros pensamientos.
Tener la mente de Cristo es ver a las personas con compasión, responder al mal con bien, buscar servir en lugar de ser servido, y obedecer al Padre aun cuando cueste. Es tener una mente centrada en la cruz y no en el aplauso. En tiempos donde muchos viven confundidos, los hijos de Dios son llamados a pensar con claridad espiritual.
Antes de tomar cualquier decisión, grande o pequeña, haz una pausa y pregúntate: ¿Qué pensaría Cristo de esto? Esa simple pregunta puede cambiar el rumbo de tu día y de tu vida.
“Señor Jesús, enséñame a pensar como Tú. Líbrame de la confusión del mundo y renueva mi mente cada día con Tú verdad. Que mis pensamientos reflejen Tú corazón y mis decisiones muestren que tengo Tu mente. Amén.”

Alex Plasencia
Pastor Asistente

Gracias por la enseñanza, Dios les bendiga.hay poder en la PALABRA DE DIOS. AMEN.
WWJD, a popular acronym in America that originated from a Kansas author and pastor: What Would Jesus Do?
Amén 🙏🏼