CORRAMOS CON PROPÓSITO
“Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que, habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.” 1 Corintios 9:26
La vida cristiana es comparada por Pablo con una carrera. No se trata de correr sin rumbo, ni de vivir por vivir. Dios nos invita a vivir con dirección, con intención y con propósito. En un mundo lleno de distracciones y voces que compiten por nuestra atención, Pablo nos recuerda que el creyente no corre a lo loco, sino con una meta clara: agradar a Dios.
Así como un atleta se prepara, se disciplina y se enfoca, nosotros también necesitamos cultivar hábitos espirituales que nos mantengan firmes: oración, lectura de la Palabra, obediencia, comunión y perseverancia.
Un atleta no gana por lo que hace un día, sino por lo que hace todos los días. De la misma manera, nuestra victoria espiritual no depende de momentos aislados, sino de una vida continua de fidelidad al Señor.
Mis hermanos veamos tres verdades que nos ayudaran en nuestra carrera espiritual:
1. Todos estamos en una carrera
Cada persona tiene un camino específico delante de Dios. No corremos la carrera de otros; corremos la que Dios nos ha puesto por delante. Compararnos solo nos distrae; mirar a Jesús nos enfoca.
2. No se gana sin disciplina
La vida cristiana no se vive por emoción, sino por decisión diaria. La disciplina espiritual nos mantiene fuertes cuando llega el cansancio, la tentación o la duda.
3. Corremos hacia una recompensa eterna
Los premios humanos se desgastan, se olvidan o se pierden. Pero los que viven para Cristo recibirán una corona incorruptible, una recompensa eterna que vale toda entrega y todo sacrificio.
Siempre es bueno preguntarnos:
¿Estoy corriendo con propósito o simplemente avanzando sin dirección?
¿Qué disciplina espiritual necesito fortalecer hoy?
¿Qué cosas me están distrayendo de mi carrera?
¿Estoy viviendo para lo eterno o solo para lo temporal?
¡Creciendo juntos!

José Miguel Olave
Pastor de Adoración y Artes

“…Compararnos solo nos distrae, mirar a Jesús nos enfoca” amén!🙏🏼