UNA ORACIÓN MODELO
“Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; esté ahora atento tu oído y abierto tus ojos para oir la oración de tu siervo, que hago delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; si, yo y la casa de mi padre hemos pecado.”
(Nehemías 1:5-6)
Nehemías, había recibido noticias desastrosas. Noticias que le partieron el corazón, que lo debilitaron emocionalmente, y ocasionaron una preocupación muy grande, y que generaron un estrés terrible en su vida.
Ahora, Nehemías vivía en el palacio del rey de Persia. Acostumbrado a disfrutar de la comodidad y confort que le brindaba estar en la corte. Y como si fuera poco tenía el cargo de copero del rey. Este cargo era de suma confianza, ya que tenía la facultad de probar todo lo que el rey iba a comer. Entonces se sentaba a la mesa del rey y allí delante del rey debería de probar todo lo que este injeriría.
Por otro lado, le envolvía el dolor y desgracia en el que vivían sus hermanos de sangre que estaban en Jerusalén. Estos eran gente a los cuales él nunca conoció y tampoco estuvo antes con ellos en la devastada ciudad de Jerusalén. Sin embargo, en esta oración vamos a aprender diversas actitudes de cómo orar por situaciones calamitosas por las que pasa nuestra familia, nuestro pueblo, nuestro prójimo, nuestra nación.
¿Qué hizo Nehemías, o cómo fue su oración que ha quedado como modelo para cada uno de nosotros, en este tiempo de convulsiones sociales, de inseguridad ciudadana, de corrupción sin límites, de abandono de la verdad y reemplazarla por la mentira institucionalizada? Nehemías hizo al menos 4 cosas que debemos de imitar:
1. SE PRESENTÓ A DIOS CON HUMILDAD. El dirigirse a Dios tiene sus modos y maneras. No puedes dirigirte a ÉL como si te dirigieras a un amigo, a un colega o a un vecino. Considera quién es Dios y quién eres tú. Por eso que Nehemías expresó: “Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos.” (v.5a). La humildad, empieza por reconocer que hay un solo Dios entronado en los cielos. Y que Nehemías y los demás no son ese Dios, el cual es único.
2. RECONOCE QUIÉN ES ESE DIOS. Es muy importante saber a quién nos dirigimos, que atributos y cualidades tiene, como en este caso Dios era: “fuerte, grande y temible,” (v.5b). Y por lo tanto es un Dios Todopoderoso, capaz de hacer lo que es imposible para el género humano.
3. SABE QUE ES UN DIOS FIEL. Por eso dijo: “que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos.” (v.5c). Y esa fidelidad la mantiene con aquellos que le aman por eso le siguen y obedecen Su palabra, dando testimonio de él.
4. EXPRESA SU COMPLETA DEPENDENCIA DE DIOS. Qué maravilloso es saber que una oración modelo, es aquella que manifiesta Su total dependencia del Señor, por eso dijo: “esté ahora atento tu oído y abierto tus ojos para oir la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche,” Sin duda que era una oración desesperada y perseverante. Esto nos enseña que debemos ir al único Dios que puede oírnos; y que nuestro clamor debe de hacerse de manera constante ante Su trono. ¡Medítalo!

Vicente Alcántara Ulloa
Pastor Supervisor

Buenos días,la oración hacia nuestro Dios que el es único, supremo y Todopoderoso,es saber que el es todo y para todos, hacerlo,con amor, reverencia y dejar todo en su sagrada voluntad,en nombre de su hijo amado nuestro señor Jesucristo amén y amén 🙏.