REFÚGIATE EN DIOS
«Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón»
Proverbios 4:23
¿Alguna vez te has sentido vacío? Todos pasamos por momentos así, donde sentimos que no podemos más, donde nos encontramos funcionando en automático. Estos momentos son parte de vivir en este mundo imperfecto. Sin embargo, quiero recordarte algo importante hoy: aunque estas sensaciones puedan llegar, siempre hay una respuesta verdadera y eterna que podemos buscar en medio de ellos.
Las respuestas que el mundo nos da es que debemos buscar solución en cosas pasajeras o en otras personas. Sin embargo, la única respuesta verdadera está en volver a Dios, refugiarse en Él y confiar en Él. En Proverbios 4:23, Salomón nos insta a guardar nuestro corazón, porque es allí donde se encuentran nuestras emociones, deseos y anhelos más profundos. Y la pregunta es: ¿Dónde podemos guardar nuestro corazón de forma segura? Y la respuesta siempre será una: “Solo en Dios”.
Si en este momento te sientes vacío, quiero animarte a que te acerques a Dios. Lleva tu corazón y todo tu ser a Su presencia. En lugar de confiar en aquello que es temporal, que se desvanece con el viento, pon tu confianza en Dios. Él es quien puede restaurar lo que está roto, quien puede llenar el vacío, darte la paz y fortaleza que necesitas.
Dios nos llama hoy a descansar en Él. No necesitas cargar con tus luchas solo; Él está dispuesto a ser tu refugio, tu fortaleza, tu sustento y tu amor. No importa lo que hayas vivido o lo que sientas, Dios siempre está dispuesto a recibirte con brazos abiertos.
El Salmo 91:1-2 dice: «El que habita al abrigo del Altísimo, Morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en Él confiaré.»
Te animo a que busques a Dios en oración. Exprésale cómo te sientes, sin reservas. Entrégale tu corazón y confía plenamente en Él. Él te está esperando para refugiarte bajo Su sombra, brindándote la paz que sobrepasa todo entendimiento.
Recuerda, En medio de cualquier lucha o vacío, Dios es tu refugio. Él es el único que puede dar un propósito eterno a tu vida. No lo olvides, siempre es tiempo de volver a Él.
¡Que la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, llene tu corazón y te dé la fortaleza que necesitas!
La gloria sea para Dios.

Alex Plasencia
Pastor Asistente
