LOS PRIMEROS DISCÍPULOS DE JESÚS
“Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron. Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó. Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron.”
Mateo 4:18-22
A. Esta narración tiene lugar después del bautismo de Jesús por Juan y su tentación en el desierto. Juan el Bautista fue arrestado por sus profecías. El Señor Jesús había reprendido a muchos de los fariseos y saduceos que acudían a bautizarse.
Tras estos acontecimientos. Jesús se retira a Galilea, trasladando su hogar de Nazaret a Capernaum. Jesús comenzó a proclamar: “Arrepiéntanse porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17)
La primera acción de Jesús es llamar a la gente para que lo ayudara; e inició su ministerio para luego llamar a sus cuatro primeros discípulos. No los llamó de un centro religioso ni de un centro de aprendizaje. No tenían autoridad, tampoco riquezas. Pertenecían al mundo del trabajo cotidiano.
Dios puede llamar y usar a cualquier persona que esté realmente disponible, religioso o no, con estudios o sin ellos, común o extraordinario.
B. Los cuatro primeros discípulos eran:
– Hermanos que trabajan juntos.
– Trabajadores laboriosos (eran pescadores).
– Cristo los llamó a seguirlo y de inmediato respondieron positivamente.
C. En este pasaje de Mateo nos dice que Jesús ha iniciado su ministerio en Galilea. Una de las primeras cosas que Jesús hace, es escoger a aquellos que no solo van a ser sus discípulos, sino también aquellos que van a llevar a todas partes el mensaje de salvación.
En el mundo antiguo era costumbre que la gente buscara a su maestro para seguirlo; sin embargo, Jesús se acerca a Simón, Andrés, Jacobo y Juan, y los invita a seguirlo. Ahora “pescarán personas”. Los hombres sabían que la pesca es un trabajo duro y agotador, que a menudo requiere largas horas y a veces resulta infructuoso,
A estos dos grupos de hermanos, Jesús los llamó y les dijo: “Venid en pos de mí”. Los cuatro al instante lo siguieron, dejando su trabajo y familia para buscar y salvar lo que se había perdido; esa es la Voluntad y el plan eterno de Dios. Pero para llevar a cabo este ministerio de expandir el reino, Jesús escoge a sus primeros discípulos y los hace ministros de la Palabra, para que ellos sean el medio primordial para la salvación de pecadores.
REFLEXION
– Fue Jesús mismo quien escogió a sus discípulos. Lo mismo pasa ahora. Jesús llama a algunos para ser sus ministros para la salvación de pecadores.
– De este pasaje aprendemos que no todos son llamados a ser pescadores de hombres.
– Jesús les capacita con dones y gracia para que sirvan eficientemente.
– Hermanos, el ministerio existe para evangelizar y discipular a los convertidos.
– El ministerio existe para que Dios sea adorado aquí en la tierra y luego en los cielos.
– Jesús les dice que le sigan, y esto implica discipulado. Un discípulo es un creyente. No se puede ser creyente sin ser discípulo de Cristo.
– Hermano, tú eres un discípulo de Cristo y como discípulo, Jesús te llama a un total compromiso con la extensión de Su reino.
– Hermanos, ¿qué están haciendo para extender el reino de Jesús?, el Mesías vino por amor a ti y dio su vida para salvarte de la ira de Dios, de una justa condenación.
– Los hombres sabían que la pesca es un trabajo duro y agotador, que a menudo requiere largas horas y a veces resulta infructuoso, así es con los creyentes que evangelizan horas a personas de corazón duro y su trabajo es ineficiente porque se niegan aceptar a Cristo como Su Salvador y Señor.
Destruyendo barreras

José Cabanillas
Pastor Asistente
