¿RECONOCES TODO LO QUE DIOS HA HECHO POR TI?
“Pues Jehová tu Dios te ha bendecido en toda obra de tus manos; él sabe que andas por este gran desierto; estos cuarenta años Jehová tu Dios ha estado contigo, y nada te ha faltado.”
Deuteronomio 2:7
El pueblo de Dios llevaba cuarenta años caminando por el desierto. Cuarenta años de espera, dificultades, pruebas, decisiones, errores y momentos en los que seguramente se preguntaron qué estaba haciendo Dios, pero en medio de ese recorrido, Moisés les recuerda algo extraordinario: “Jehová tu Dios ha estado contigo.”
¡Qué verdad tan hermosa! Dios estaba con ellos mientras atravesaban el desierto. A veces pensamos que veremos la fidelidad de Dios únicamente cuando finalmente recibamos aquello que estamos esperando: cuando llegue el trabajo, cuando se resuelva el problema familiar, cuando mejore nuestra economía, cuando recibamos esa respuesta por la que hemos estado orando, pero Deuteronomio 2:7 nos recuerda que Dios también está obrando mientras caminamos por el desierto. Será por eso que Moisés continúa diciendo: “Él sabe que andas por este gran desierto”, Dios sabía dónde estaban, sabía cuánto tiempo llevaban caminando, sabía lo que habían experimentado, sabía sus necesidades y también conoce nuestro camino.
Tal vez hay situaciones que nadie más conoce completamente. Hay preocupaciones que solo tú conoces, luchas que llevas en silencio, decisiones que te están quitando el sueño o situaciones familiares difíciles, pero recuerda: Dios sabe, Él conoce aquello que estás atravesando; el que no veas una solución no significa que Dios no esté presente.
Israel estaba en el desierto, pero no estaba solo; a veces interpretamos las dificultades como evidencia de que Dios se ha alejado de nosotros, Moisés les dice algo que probablemente ellos necesitaban escuchar: “Estos cuarenta años Jehová tu Dios ha estado contigo, y nada te ha faltado”. Esta frase es una mirada hacia atrás y reconocer que Dios ha estado allí todo el tiempo; piensa por un momento: ¿Cuántas veces Dios te ha sostenido? ¿Cuántas puertas abrió? ¿Cuántas veces te dio fuerzas cuando pensabas que ya no podías? ¿Cuántas veces proveyó cuando no sabías cómo hacerlo? ¿Cuántas veces te protegió de cosas que ni siquiera llegaste a conocer? ¿Cuántas veces te levantó después de una caída?
A veces estamos tan concentrados en lo que todavía nos falta que olvidamos agradecer por todo lo que Dios ya ha hecho.
Recuerda: la gratitud cambia nuestra manera de mirar el camino; una persona puede tener muchas cosas y seguir sintiendo que nada es suficiente, otra puede estar atravesando dificultades y aun así reconocer: “Dios ha sido bueno conmigo.” La diferencia muchas veces está en aquello que estamos mirando; la queja mira lo que falta, la gratitud reconoce lo que Dios ya hizo.
Quizá lo que hoy necesitamos es detenernos y recordar la fidelidad de Dios para con nosotros.
ORACIÓN:
«Señor, gracias porque ahora entiendo que siempre estás conmigo; ayúdame a recordar tu fidelidad, a confiar en Ti y a reconocer cada día tus bendiciones. Ayúdame a seguir caminando de tu mano, sabiendo que Tú estás a mi lado. Amén»

Alex Plasencia
Pastor Asistente
