LA ÚNICA OPORTUNIDAD QUE TENEMOS
“Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.”
(1 Timoteo 2:5)
Es frecuente escuchar a personas que tienen sus propios medios de salvación y acercamiento al único y verdadero Dios, afirmar que saben y conocen cómo salvarse. La mayoría de personas que así piensan y sostienen sus criterios a ultranza, consideran a la religión como un medio de salvación, por lo cual la abrazan con firmeza y no aceptan concesiones de ninguna manera. Esta actitud radical, decidida y extrema, no mira las consecuencias de este error.
Nada más alejado de la realidad espiritual es considerar que alguna religión puede otorgar salvación. La Biblia, que es la palabra de Dios y legisla la condición espiritual de cada ser humano de cualquier parte de este planeta y de cualquier tiempo, nos advierte:
1. LA NECESIDAD DE UN MEDIADOR. Todo ser humano, por una u otra razón, ha ofendido seriamente a Dios, generando de esta manera una división entre Dios y el mismo como pecador; así lo afirma el profeta Isaías: “pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oir.” (Isaías 59:2). Esta es una realidad traumática que deja al hombre aislado completamente de toda realidad espiritual, de tener contacto con Dios. Es aquí precisamente donde surge la necesidad de un mediador que facilite la necesaria e imprescindible comunicación con ese Dios santo, justo y bueno; que ha sido ofendido reiteradamente por cada ser humano. Y que no ha entregado la mediación a ninguna religión. Entonces, es imprescindible contar con un mediador que esté calificado para restablecer el diálogo perdido.
2. EL ÚNICO MEDIADOR QUE DIOS RECONOCE. El hombre no puede buscar su propio mediador. Esto, es una atribución de Dios, de establecer quién puede ser el mediador, de allí que las Sagradas Escrituras digan: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.” (1 Timoteo 2:5). La palabra dice: “Porque hay un solo Dios…” (1 Timoteo 2:5a), aclarando que no hay, ni habrá varios dioses. Que el único Dios verdadero ha establecido el camino de salvación y no lo ha dejado a elección del ser humano, por eso lo menciona de esta manera: “y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.” (1 Timoteo 2:5b). Así que sería inútil buscar mediadores, ya sea en personas o religiones ajenas a lo que nos indica la palabra.
La Biblia está llena de indicadores que nos hacen saber quién es el único mediador: “Y en ninguno otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” (Hechos 4:12).
Así que, mis amados, no busquemos mediadores donde no los hay, o soluciones que los seres humanos han fabricado, al margen de la única verdad establecida en la Biblia. Y la única oportunidad que tenemos de ser salvos a través de Cristo Jesús.
¡Con la expectativa de verte!

Vicente Alcántara Ulloa
Pastor Supervisor
