MÁS ALLÁ DEL AYER
“No, amados hermanos, no lo he logrado, pero me concentro únicamente en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús.”
Filipenses 3:13-14 (NTV)
El Apóstol Pablo comienza diciendo: «No lo he logrado…» A pesar de ser un Apóstol con gran influencia y experiencia, él reconoce que aún está en el proceso, vemos que habla con total honestidad. Es interesante poder ver que no se presenta como alguien que lo ha conseguido todo, ni como un cristiano «perfecto». Él admite: “No lo he logrado”. ¡Qué gran humildad!
Vivimos en un mundo que valora las apariencias, los logros visibles y el reconocimiento externo, pero Pablo nos enseña que la madurez espiritual comienza con reconocer que aún estamos en proceso.
Hoy en día hay muchos cristianos que no pueden avanzar porque siguen mirando atrás. Pero, ¿por qué? La respuesta es: Porque su mirada todavía está atrapada en el pasado. En los errores que cometieron, las decisiones equivocadas que tomaron, los abusos que han sufrido y las oportunidades que perdieron.
Está tan nublada su vista que el presente les parece gris. El gozo se ha apagado porque viven con la mirada en lo que fue. Pero, hermanos, vivir lamentándonos por lo que pasó no cambia el pasado y puede detener lo que Dios quiere hacer.
Una vez leí una frase que me llamó la atención: “Quien vive atado al ayer, corre el riesgo de revivirlo”
Me gusta lo que dice 2 Corintios 5:17:“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”
Pablo tenía muchas razones para mirar atrás. Muchos errores cometidos, persecución a cristianos, sufrimientos, traiciones y, sin embargo, decide no dejar que eso determine su presente ni su futuro.
Hermano y hermana, nuestro Señor Jesús, no murió en la cruz para que vivamos esclavos de lo que pasó. Él vino a darnos una nueva historia que escribir. No se trata de tener metas solamente humanas. Pablo nos enseña que, corrió la carrera con propósito eterno.
El desafío para nosotros hoy es alcanzar lo que Cristo ya preparó. Avancemos hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial. La vida cristiana es una carrera de resistencia, no de velocidad. Dios no premia al que llega primero, sino al que llega fiel, al que llega íntegro.

José Miguel Olave
Pastor de Adoración y Artes

Buenos días, seamos como Pablo,no miremos el pasado y solo veamos hacia adelante,para conseguir la vida eterna en la presencia de Dios 🙏.
Buenos dias , gracias pastor hoy realmente soy libre, por la bendita palabra del Señor.
Seguire luchando por la meta celestial.Bendiciones.😇🙏.