7 ERRORES QUE ENFRÍAN TU RELACIÓN CON DIOS
En todo tiempo uno tiene que estar alerta para evitar enfrentar situaciones complicadas: al momento de conducir un auto, al elegir que alimento es más saludable, cuando cruzas la calle, etc. Así mismo, en la vida espiritual, debemos estar alertas para evitar duros tropiezos y caídas.
Nuestra relación con Dios no se enfría de un momento a otro, sino que muchas veces se da por “pequeños” descuidos en nuestra vida espiritual. Permíteme hablar de 7 errores comunes que enfrían nuestra relación con Dios:
Error #1 – Falta de oración: 1 tesalonicenses 5:17: “Orad sin cesar”.
Cuando dejamos de orar empezamos a enfriar nuestro corazón. Lo que se enfría se aleja y lo que se aleja termina por romper la relación. La oración no es una conversación obligatoria con el Señor, es el encuentro diario que mi corazón necesita. John Bunyan decía: “Un hombre que ora deja de pecar. Un hombre que peca deja de orar”.
Error #2 – Descuidar el estudio de la Palabra: Salmos 119:105: “Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.”
No permitas que la Biblia sea un libro más en tu biblioteca o solo la cargues los domingos. La Biblia es la voz de Dios hablándote cada día. Si la ignoras caminarás sin dirección. Además, la Palabra de Dios nos revela a Jesús para conocerle y amarle mejor.
Error #3 – Tolerar el pecado: 1 Juan 1:9: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”
Un cristiano debe ser radical con el pecado. Lo que toleras hoy puede dominarte mañana. Lleva tus luchas más internas a la cruz y confía en la gracia de Jesús para perdonarte y levantarte. En ningún área de nuestra vida debemos “negociar” con el pecado.
Error #4 – Falta de perdón: Mateo 6:12: “Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.”
No guardes en los bolsillos resentimiento. El perdón no es un favor que extiendes a otro, es la obediencia al Señor porque Él te lo pide. El fruto de esta obediencia libera tu corazón de sentimientos que atan y dañan. Cuando perdonas, tu corazón se vuelve un lugar limpio donde Dios habita. No puedo amar Al que está sentado en el trono, si tengo resentimiento contra el que está sentado a mi costado.
Error #5 – Dejar de congregar: Hebreos 10:25: “… no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre,”
La vida cristiana es para vivirla en comunidad. La comunión de los santos es un mandato no un consejo bíblico. Cuando estamos juntos nos animamos y nos edificamos los unos a los otros. Es hermoso saber que somos una familia espiritual. Uno siempre tiene tiempo para lo que considera prioritario.
Error #6 – Dejar de adorar: Juan 4:23: “los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.”
Nunca dejes de lado la adoración. No se trata sólo de cantar. La adoración es la vida misma entregada al Señor. Nuestro corazón se aviva cuando nuestra vida respalda lo que nuestros labios cantan.
Error #7 – No ser parte del discipulado: Juan 13:34-35 “34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. 35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.”
El último mandato de Jesús no fue id y buscad congregantes o asistentes; sino, id y haced discípulos. El discipulado consiste en la inversión de vida, de unos a otros. El ser discípulo de Jesús me lleva a vivir en comunidad de tal forma que somos compañeros de viaje, donde crecemos y maduramos juntos en la Palabra. Somos discípulos que discipulan a otros.
Amado, ama al Señor sobre todas las cosas y ama a tu comunidad, tu iglesia. ¡Reflejemos la luz de Cristo en medio de un mundo se ha acostumbrado a vivir en tinieblas!
¡Estudia la Palabra! ¡Vive la Palabra! ¡Enseña la Palabra!

Daniel Alcántara
Pastor Titular

“Lámpara es a mis pies Tu Palabra y lumbrera a mi camino” amén 🙏🏼