¿UN VERDADERO CRISTIANO?
«vendrá el señor de aquel siervo en día que este no espera, y a la hora que no sabe,y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes.”
Mateo 24:50-51
Como pastores, uno de los mayores desafíos que enfrentamos en nuestra labor es ver cómo muchos cristianos se conforman con sentirse en lo correcto sin estar dispuestos a vivir correctamente. Este fenómeno no solo afecta la vida personal de los creyentes, sino que también impacta negativamente el testimonio de la iglesia en el mundo. Jesús mismo nos desafía a ser coherentes, no solo con lo que sentimos o entendemos, sino con lo que practicamos en nuestra vida diaria.
Muchos cristianos escuchan predicaciones los domingos, disfrutan de los mensajes y se sienten bien con lo que escuchan, pero cuando llega el lunes, sus vidas no reflejan lo que aprendieron. La discrepancia entre la teoría y la práctica es una de las mayores amenazas para la iglesia hoy. Al ver este contraste, un visitante curioso podría pensar que está viendo dos religiones diferentes: una cuando están en la Iglesia y otra vivida en la vida cotidiana de los miembros.
La vida cristiana no se trata solo de comprender la verdad, sino de ponerla en práctica.
La hipocresía en la iglesia no es solo un problema moral; es una falta de compromiso genuino con la transformación que Cristo nos ofrece. A menudo, como cuerpo de Cristo, toleramos en nuestra vida comportamientos y actitudes que son contrarios a la palabra de Dios. Esta falta de integridad entre lo que creemos y lo que vivimos crea una iglesia que es menos efectiva para impactar al mundo.
Vivir como cristianos no es solo una cuestión de comprensión intelectual, sino de obediencia práctica. El verdadero discípulo no solo cree lo que es correcto, sino que lo vive. La fe no debe ser algo que se queda solo en la mente o en el corazón; debe reflejarse en nuestras acciones cotidianas.
No basta con sentirse en lo correcto; debemos vivir en lo correcto. Esto requiere valentía, compromiso y una entrega diaria a seguir a Cristo, no solo en palabras, sino en acciones. Te animo a evaluar tu propia vida a la luz de la Palabra de Dios, y que te animes a ti mismo a luchar con el pecado y a vivir el evangelio, no vivas un falso cristianismo, las consecuencias son devastadoras como dice el versículo del día de hoy, la parte de este falso siervo es con los hipócritas, el castigo del Señor, el llanto y crujir de dientes.

Alex Plasencia
Pastor Asistente
