¿UNA GENERACIÓN QUE NO CONOCE A DIOS?
“Y se levantó después de ellos otra generación que no conocía a Jehová, ni la obra que Él había hecho por Israel.”
Jueces 2:10
Cada vez que leemos este pasaje, nos encontramos con una escena triste: un pueblo que había visto milagros impresionantes: el Jordán abierto, muros cayendo, victorias imposibles, la cual se convirtió en una generación olvidadiza. ¿Qué pasó entre una generación apasionada por Dios y otra indiferente a Él? La respuesta no está fuera del hogar o del templo, sino dentro: alguien dejó de hablar de Dios, de contar sus maravillas, de modelar una fe viva.
Josué y sus contemporáneos fueron testigos del poder de Dios, pero su legado no sobrevivió a sus vidas. Lo que no se enseña intencionalmente se pierde inevitablemente.
En muchas iglesias y familias sucede algo similar. Los padres aman a Dios, sirven en la iglesia, oran y confían en Él, pero sus hijos crecen viendo una fe más rutinaria que relacional, el fuego que un día ardió en los padres se vuelve humo en los hijos, porque nunca aprendieron a conocer a Dios por experiencia propia.
Hoy hay adolescentes y jóvenes que saben sobre Dios, pero no lo conocen, escuchan acerca de Él, pero no lo han visto obrar. ¿Por qué? Porque no se les enseñó cómo hacerlo parte de su vida.
Para los que asistimos a la Iglesia y tenemos hijos, sobrinos, nietos o algún familiar en casa: No basta con asistir a la iglesia o servir en un ministerio. Hay que hablar de Dios en casa, recordar sus obras, contar testimonios, mostrar cómo Él ha sido fiel.
Recuerda, no hacer nada, no enseñar, no hablar de Dios, es permitir que se levante una generación que no lo conocerá. Es necesario formar discípulos, esto no es una opción, es una urgencia.
Cada niño, joven o nuevo creyente necesita ver en nosotros una fe viva, coherente y contagiosa.
¿Qué sabrán nuestros hijos de Dios cuando ya no estemos aquí? ¿Recordarán solo nuestras palabras o podrán decir: “yo vi cómo Dios obró en mi familia”?
ORACIÓN:
«Señor, no permitas que en mi familia, en mi iglesia o en mi generación, se apague el conocimiento de Ti. Hazme fiel en hablar de tus obras, en mostrar tu amor, y en guiar a otros a conocerte personalmente. Aviva en mí un fuego que encienda a los que vienen detrás.«

Alex Plasencia
Pastor Asistente

Amén 🙏🏼