SEMBRANDO Y COSECHANDO
“Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará”
2 Corintios 9:6
Para entender plenamente 2 Corintios 9:6, es esencial considerar el contexto histórico y literario en el que fue escrito. Pablo escribió esta carta a la comunidad de Corinto mientras estaba en un viaje misionero. Su propósito era animar a los corintios a participar en la recolección de fondos para ayudar a la iglesia en Jerusalén, que enfrentaba una crisis financiera.
Pablo aborda la importancia de dar, no solo en términos materiales, sino también espirituales. Este versículo se centra en el principio de la generosidad y la siembra espiritual, es un tema que resuena en la vida de los creyentes, instándolos a dar con un corazón sincero y dispuesto, porque trae recompensas espirituales.
Aquí el apóstol utiliza la metáfora de la siembra y la cosecha para describir el principio de que nuestras acciones tienen consecuencias. La frase “el que siembra escasamente” se refiere a aquellos que dan poco o con renuencia; su recompensa será proporcional a su escaso aporte. En contraste, “el que siembra con generosidad” implica una actitud de desprendimiento y abundancia en la obra de dar, lo que resulta en una cosecha abundante.”
La generosidad debe ser motivada por un amor genuino y no por la necesidad de ser reconocidos.
Debemos considerar lo siguiente:
- ¿Qué le gustaría lograr con su vida?
- ¿Está usted tratando de cumplir el propósito para el cual Dios le creó?
- ¿Qué tipo de semillas está sembrando? ¿Está sembrando comportamientos que profundizarán su relación personal con el Padre, tales como la oración, el estudio bíblico y la comunión con otros creyentes?
- ¿Está siendo generoso con los dones y talentos que Dios le ha otorgado?
- ¿Está sembrando amor, gozo, paz, paciencia, bondad, benignidad, fe, mansedumbre y dominio propio en su relación con otras personas?
Este versículo presenta palabras clave como “generosidad”, “siembra” y “cosecha”, que son conceptos relevantes para estudios bíblicos sobre finanzas, donación y vida cristiana. Además, se puede relacionar con otros pasajes que hablan sobre la generosidad, como Lucas 6:38, donde se nos dice que “da y se te dará”. Este principio se aplica a las finanzas y a las acciones en la vida diaria de un creyente.
Este versículo nos recuerda que la generosidad no solo se mide en términos financieros, sino en el amor y el servicio que ofrecemos a los demás.
Si sembramos con mezquindad, o escasamente, no actuando con corazón alegre y de amor para con los necesitados, aunque donemos algo, no nos beneficia en nada. La razón para todo esto se basa en el hecho de que Dios nos mira en esta vida de prueba. Juzga nuestros motivos. Col 3:23-24 bien lo explica, como también Mat 25:40.
“Tenga presente las decisiones que toma todos los días, pues cada una, es una semilla que está sembrando para su futuro. Invierta generosamente en honrar y obedecer a Dios, y con certeza se alegrará cuando llegue la cosecha.”
Destruyendo barreras

José Cabanillas
Pastor Asistente

Amén pastor