LA PATERNIDAD EN PELIGRO
“Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado.”
1 Samuel 3:13
Hace unos días aparecieron en las redes sociales, dos hombres levantando unos carteles que decían: “No se olviden del día del padre” y otro algo así como: “celebren por favor el día del padre.” Esto, me llevó a pensar si en verdad, todos los padres merecemos un homenaje; ya que hay padres con intención y otros por accidente de la vida. ¿Qué quiero decir con esto? Que hay padres que con amor han traído hijos a este mundo y son responsables de las necesidades que tienen, cuidan su desarrollo y protegen la vida de sus vástagos. En esta misma condición están aquellos que no habiendo engendrado una criatura; sin embargo, velan por el desarrollo, trabajan por su alimentación de aquellos niños que han tomado como hijos, lo protegen de cualquier influencia nociva. A estos, se les llaman padres del corazón. Pero, están aquellos que se hicieron padres en el desarrollo de sus pasiones, o que tuvieron al hijo y lo abandonaron a su suerte, ¿merecerán llamarse padres y encima exigir un reconocimiento que no les cabe por ningún lado?
¿Qué está pasando con la paternidad? Bueno, no es un asunto de este tiempo; desde la caída espiritual del hombre en el huerto del Edén, este ha evadido todas sus responsabilidades, ha buscado maneras de justificarse; pero no, asumir responsabilidad. Uno de los ejemplos más claros es, el del sacerdote Elí, el cual a pesar de desempeñar funciones sacerdotales, fracasó en cuanto su paternidad. ¿De qué manera él y los padres actuales han fracasado o están fracasando como padres?
1. SER MUY INDULGENTES EN LA CRIANZA DE LOS HIJOS
Este, es un mal corregido y aumentado. En muchos países la formación de los hijos es responsabilidad del estado, dejando al padre fuera de toda injerencia. Pero esto, es solo el pretexto para una actitud irresponsable de los padres. De tal manera que eso ha permitido que los hijos no respetan la autoridad, que discutan las decisiones de “hombre a hombre” y que por lo tanto hagan lo que quieran.
La sentencia que Dios le da a Elí, dice: “…porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado.” (1 Samuel 3:13b). Si uno lee (1 Samuel 2:12-36), se dará cuenta que los hijos de Elí tenían comportamientos delincuenciales, fíjese en una perla de ese comportamiento: “Pero Elí era muy viejo; y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo dormían con las mujeres que velaban a la puerta del Tabernáculo de reunión.” (1 Samuel 2:22). Todos los hijos se van a portar mal en algún momento, aunque no de la misma manera, debido a su naturaleza caída. Es allí donde el padre responsable va a corregir. Pero Elí y los padres de hoy día, no corrigen, no cumplen con la tarea de ser padres. No estorban el mal comportamiento de los hijos.
2. DEJAR QUE LAS REDES SOCIALES FORMEN A LOS HIJOS
Los dos inventos más sofisticados de los últimos tiempos son: el ordenador y el celular, los cuales ya generaron una sociedad cada vez más egoísta y solitaria. Y como si fuera poco, los padres de todos los estratos sociales han hecho esfuerzos por colocar al menos un celular en las manos de sus hijos. Inclusive se los dan a niños de meses para “entretenerlos”. Estos padres no se imaginan el daño que están causando a sus propios hijos.
Las Sagradas Escrituras dicen: “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!” (Isaías 5:20). Estos padres, así descritos por la Biblia, no se dan cuenta de los problemas que están generando las redes sociales y el celular en sus hijos. Esta manera de formar hijos ha afectado la conducta, el desarrollo socio emocional, los procesos cognitivos en la educación, la memorización, el raciocinio, etc.
Si los padres no asumimos la responsabilidad que nos compete por mandato divino, las consecuencias serán insalvables. De allí que la paternidad está en peligro.
¡Con la expectativa de verte!

Vicente Alcántara Ulloa
Pastor Supervisor

Muchas gracias pastor Vicente. Sin lugar a duda los padres somos los responsables de formar a nuestros hijo. Que el señor nos ayude con esta nueva generación y con nuestra tarea.