EL HOMBRE DE DIOS 7
“Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifesto a todos. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.”
1 Timoteo 4:15-16
No hay un mejor tratado sobre hombres y mujeres que sirven a Dios en los ámbitos de Su iglesia. Los aspectos sobre los cuales Pablo recomienda a Timoteo, han sido, son y seguirán siendo el mejor manual de liderazgo despojado de protagonismos insulsos e innecesarios.
Este es, el sétimo devocional que escribimos para ayudar a nuestro liderazgo a considerar los rasgos imprescindibles para el ministerio en cualquier iglesia, independientemente del tiempo o lugar donde se encuentre. Una vez más, Pablo hace una doble recomendación:
1. SIEMPRE OCUPADO Y EN CRECIMIENTO. Pablo deseaba que su hijo Timoteo se dedicara al estudio de la palabra de Dios por eso le recomienda: “Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifesto a todos.” (1 Timoteo 4:15).
Para un hombre o mujer de Dios es imposible dejar de estudiar. Si hay algún líder que sin estudiar se ha mantenido por poco tiempo sin hacerlo, será mejor que vuelva de inmediato. Ya que el ministerio demanda: Pensar, planificar, meditar en la palabra de Dios (tanto a tiempo como fuera de tiempo), ser diligente, concentrarse en lo que está haciendo. También le recomienda que siga en su puesto, en el lugar donde Dios lo ha puesto. Con el propósito de que, lo que va aprendiendo, trascienda a la gente con quien trabaja.
2. PRIMERO HAY QUE SER, PARA DESPUÉS HACER. No habrá nada más incorrecto que escoger líderes u obreros considerando el curriculum vitae, la hoja de vida, o la amistad. De allí que Pablo, haga esta recomendación: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.” (1 Timoteo 4:16).
Lo que Pablo está diciendo es, cuidado con valorar más la envoltura que el contenido. Cuidado con hacer énfasis en lo que “hacen” y no en lo que “son”. A Dios lo que más le interesa es, lo que somos, más que lo que hacemos. Porque haremos lo que precisamente somos. Si logramos esto: Primero, alcanzaremos la salvación de nosotros mismos. Y en segundo lugar, ayudaremos a otros a encontrar el camino, la verdad y la vida. Que el señor nos guíe con Su palabra y el poder de Su Santo Espíritu, para ser líderes auténticos, entrenados para la obra del Señor; en este tiempo y en cualquier lugar.
¡Con la expectativa de verte!

Vicente Alcántara Ulloa
Pastor Supervisor

Que bendición es recordar que nunca dejemos de estudiar. Muchas gracias por el devocional
Que importante es SER ANTES QUE HACER.
esto empieza con la salvación de uno mismo. En seguida viene el crecimiento espiritual a través de la lectura, meditación y práctica de la palabra.
Es decir, ser que nuestro estilo de vida, se manifieste en los frutos que mostramos!