JESÚS: EJEMPLO DE HUMILDAD Y OBEDIENCIA
“Y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” Filipenses 2:8
Estamos por iniciar unos días en el que los cristianos recordamos el acto de amor más grande que Jesús, el Hijo de Dios, hizo por toda la humanidad. Él vino a esta tierra y se despojó de su gloria y descendió hasta lo más bajo por nosotros.
Este versículo que hemos leído en Filipenses 2:8 nos muestra con claridad la profundidad del sacrificio de Cristo al morir en la cruz. No solo se hizo hombre, sino que se humilló a sí mismo hasta el extremo: la muerte en la cruz, la forma más cruel y humillante.
Veamos dos aspectos Importantes:
- La Humildad de Cristo:
Jesús no vino con honores, no exigió adoración ni poder humano. Se hizo siervo, lavó pies, comió con pecadores, cargó nuestras culpas. La verdadera grandeza, según el ejemplo de Jesús, no se encuentra en ser servido, sino en servir.
2. La Obediencia
La obediencia de nuestro Señor fue total. No fue solo hasta la cruz, fue hasta la muerte en la cruz. Esta obediencia no fue forzada; fue voluntaria, lo hizo en amor, siendo obediente a Dios y en amor hacia nosotros.
Reflexionemos en las siguientes preguntas:
¿Estoy viviendo con humildad, como Él vivió?
¿Estoy obedeciendo a Dios, aunque me cueste?
¿Mi vida refleja ese amor sacrificial que me salvó?
Que estos días, no solo sea un recuerdo de lo que Jesús hizo, sino una invitación a vivir como Él vivió: con humildad, obediencia y amor.

José Miguel Olave
Pastor de Adoración y Artes

Amén 🙏