CARACTERÍSTICAS DEL AMOR DE UN PADRE
«Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se compadeció de él. Corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó.»
Lucas 15:20
Introducción:
La historia del hijo pródigo (Lucas 15:11-32) es el reflejo perfecto del amor incondicional. Aunque el título de este pasaje de las escrituras es “El Hijo Pródigo”, realmente debería llamarse: “El amor incondicional de papá”.
Para los padres, esta historia nos enseña cómo guiar a los hijos con gracia, reflejando el corazón perdonador de nuestro Padre Celestial.
1. El amor respeta la libertad y espera con paciencia:
A veces, como padres, queremos controlar cada decisión, pero Dios nos dio libre albedrío. Cuando el hijo menor pidió su herencia, el padre no lo retuvo a la fuerza, sino que respetó su decisión y lo dejó ir, manteniéndose a la espera de su regreso. Albergaba con esperanza su regreso.
A veces las decisiones equivocadas de nuestros hijos, rompen la armonía o la paz: «Un hombre tenía dos hijos —continuó Jesús—. El menor de ellos le dijo a su padre: “Papá, dame lo que me toca de la herencia”. Así que el padre repartió sus bienes entre los dos.» (Lucas 15:11-12)
Pero seamos honestos, muchas veces son las decisiones de los padres las que traen lágrimas al hogar. Pero en el Señor veremos que toda historia tiene aún esperanza.
2. El arrepentimiento abre las puertas a la restauración:
Para el hijo pródigo, tocar fondo fue el inicio de su transformación. El arrepentimiento genuino no se trata solo de sentir culpa, sino de reconocer el error y volver a casa. Como padres, debemos crear un ambiente de confianza donde los hijos sepan que siempre podrán regresar y pedir perdón.
«Entonces recapacitó y se dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen comida de sobra, y yo aquí me muero de hambre! Volveré a mi padre y le diré: ‘Papá, he pecado contra el cielo y contra ti’.»(Lucas 15:17-18)
Siempre el camino del arrepentimiento inicia reconociendo nuestros errores, y entendiendo que no todas nuestras decisiones son correctas. Pero hay un puente que nos lleva de vuelta a casa: el perdón.
3. La gracia perdona y celebra el regreso:
El padre no esperó a que su hijo diera todas las explicaciones. Al verlo a lo lejos, corrió, lo abrazó y lo perdonó por completo. Así actúa el amor de Dios: perdona nuestras faltas, nos devuelve nuestra identidad y celebra nuestras victorias espirituales.
«Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se compadeció de él. Corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó.» (Lucas 15:20)
El padre respondió con amor a la búsqueda de reconciliación. El amor, el perdón, la resolución de problemas no son sentimientos que tenemos que sentir, sino decisiones que tenemos que tomar.
Como padres nos toca un camino duro, pero otros ya lo han transitado. En la Palabra de Dios encontramos muchos ejemplos que podemos emular. Hay una guía para nuestra paternidad.
Conclusión: Quizás hoy en esta historia pensamos en nuestros hijos, pero también podemos vernos reflejados en cómo nosotros nos hemos alejado del corazón del Padre Celestial. En esta historia todos estamos representados, ya sea en nuestra posición como padres o como hijos. En ambos casos, debemos aprender los principios que nos enseña el Señor.
¡Estudia la Palabra! ¡Vive la Palabra! ¡Enseña la Palabra!

Daniel Alcántara
Pastor Titular

Hay que darle confianza y saber perdonar a los hijos dentro del hogar.