¿POR QUÉ VINO CRISTO?
“Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.”
Lucas 19:10
Ante la pregunta: “¿Por qué vino Cristo?” Las respuestas son muchas y variadas, desde las que mencionan que lo hizo por amor a los perdidos, hasta las que abrigan el deseo de llevarnos con él a la gloria.
Todas estas respuestas, por supuesto, que no dejan de tener razón. Pero en esta oportunidad veremos tres de las razones por las que vino Cristo Jesús a esta tierra.
1. VINO POR AMOR A LOS PECADORES. Nada mejor lo describe que el evangelio de Juan, cuando dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Juan 3:16), esta es la misión encomendada y motivada por ese amor genuino y real del Padre celestial. Esa misión la realiza Jesucristo en un mundo malvado y pecaminoso, del cual nos rescata pagando un precio que fue Su sangre preciosa.
Este amor por los pecadores es la razón de Su encarnación, Su ministerio, Su vida ligada al rescate del ser humano. Y por último, el dar Su vida en una cruz; para que hoy todo aquel que acepta este sacrificio de sustitución, pueda disfrutar de la vida eterna.
2. VINO A BUSCAR Y SALVAR LO QUE SE HABÍA PERDIDO. Esta es la declaración medular del evangelista Lucas: “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.” (Lucas 19:10). En esta oración hace referencia a sí mismo, pues tuvo que humillarse para venir en Su condición de hombre. Y vino para buscar al hombre que se había perdido. Fíjese cómo Dios toma la iniciativa; qué duda cabe de que vino y habitó entre nosotros. La mejor ilustración de esta parte es la parábola del Hijo Pródigo.
Cuando la Biblia habla de lo que se había perdido, aquí hay una doble acepción; perdido significa extraviado, que no se sabe dónde está. Y también se usa para hacer referencia a un caso perdido, donde ya no hay nada que hacer, como es el caso de una enfermedad. En esta condición estábamos los seres humanos, por eso vino Cristo.
3. VINO PARA RESCATAR AL SER HUMANO DE LA CONDICIÓN EN QUE ESTABA. El pecado dejó al hombre no solo con una deuda impagable, sino en una condición imposible de poder ser liberado; por esta razón vino Cristo: “Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.” (Marcos 10:45). Esta es una condición inigualable en nuestro Rey y Señor Jesucristo, venir a servir. Y lo que es más aún, dar su vida en rescate por el ser humano. Esto no solo lo hizo renunciar a sus privilegios, sino, lo que es mayor todavía, dar Su vida, en un sacrificio generoso para recatarlo. El rescate era pagar el precio de un esclavo para que pueda obtener su libertad. A esto, se le conoce como la muerte sustitutiva, es decir: “en lugar de”. Esto debe llevarnos a un acto de reconocimiento, gratitud, adoración y servicio al Señor Jesucristo.
¡Con la expectativa de verte!

Vicente Alcántara Ulloa
Pastor Supervisor
