COMPAÑEROS DE ORACIÓN
“Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.”
Colosenses 4:12
Cuando hablamos de siervos de Dios fácilmente viene a nuestra mente nombres como Moisés, Abraham, Josué, David, Pablo, Pedro, Juan, etc. Estoy seguro que muy pocos pueden “recordar” a Epafras. ¿Quién era él? Bueno, no hay mucha referencia acerca de este siervo de Dios, pero sin duda, todos necesitamos a un Epafras en el camino.
Lo que sabemos es que acompañó a Pablo cuando estuvo encarcelado por primera vez. Algunos piensan que fue de mucha ayuda en el crecimiento de la iglesia de Colosas. Pero en el versículo de hoy notamos el corazón que tenía, era un compañero de oración. Veamos algunas características de Epafras:
- Era un instrumento del Señor: “Siervo de Cristo”. No era un simple asistente a la comunidad cristiana; sino, un varón que tenía la disposición de ser útil en las manos del Señor.
- Era un hombre de oración: “siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones,”. Es interesante que esta expresión denota el fervor que tenía para interceder por sus hermanos.
2.1. “Siempre”: oraba con frecuencia. Una vida de oración fluida.
2.2. “rogando encarecidamente”: tenía un corazón apasionado en amor espiritual. - Era sensato al pedir con sabiduría: pedía 3 cosas según la voluntad de Dios (“en todo lo que Dios quiere”).
3.1. “para que estéis firmes”: En medio de un mundo fluctuante e inestable, debemos orar por permanecer firmes en Su Palabra.
3.2. “para que estéis perfectos”: Es decir, preparados para toda buena obra. Él sigue trabajando en nosotros a la imagen de Su Hijo.
3.3. “para que estéis completos”: Que nada falte conforme a los planes de Dios para sus hijos. Que Cristo sea nuestro todo.
La oración es una de las armas que tenemos a disposición para desarrollar una vida fructífera. No tengo la menor duda que Epafras aprendió de Pablo como tener una vida de oración (Ro. 1:9; 1Co. 1:4; Ef. 1:16; Fil. 1:3-4; Col. 1:9; 1 Ts. 1:2, etc.) En todas sus epístolas y cartas vemos una vida de oración sólida.
Richard Foster, dijo: “si realmente amamos a las personas, deseamos para ellos mucho más de lo que tenemos a nuestro alcance darles, y esto nos llevará a orar. Interceder es una forma de amar a otros” (Libro: La Oración).
Amémonos en el Señor. Oremos los unos por los otros. Todos necesitamos compañeros de oración en el camino.
¡Estudia la Palabra! ¡Vive la Palabra! ¡Enseña la Palabra!

Daniel Alcántara
Pastor Titular
