¿CÓMO ESTAS VIVIENDO?
«Por tanto, cuidado cómo andáis, no como insensatos sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.»
Efesios 5:15-16
Imagina tener 16 años, estar sentado en un salón de clases a punto de dar tu examen y que de pronto, mientras miras por la ventana, viene de la nada este pensamiento: «Solo tengo una vida, Una, No hay una segunda oportunidad, no hay un botón de reinicio, no hay un examen de recuperación». Es una perspectiva aterradora si te das cuenta de que la mayoría de las personas llegan al final de sus días diciendo con frustración: «Pasé toda mi existencia buscando disfrutarla a mi manera y fue en vano… y ahora que mis años se acaban, es demasiado tarde». El mayor peligro no es fracasar, sino tener éxito en cosas que no importan, en cosas que no valen.
El apóstol Pablo nos hace una advertencia contundente en Efesios 5:15-16: «Miren bien cómo andan». Caminar como un «insensato» en el griego original evoca la imagen de alguien que camina a ciegas, sin rumbo, tropezando con lo que sea. Vivimos en la era del «scroll» infinito, y es facilísimo caer en el ciclo de pasar los días simplemente esperando que pase y llegue el siguiente día (el próximo fin de semana, las próximas vacaciones) sin procesar el peso de nuestro presente.
Pero el versículo nos da la solución: «aprovechando bien el tiempo», lo cual literalmente significa redimir. Los días «son malos» porque la corriente del mundo siempre te empujará hacia la distracción y el egoísmo. Para rescatar tu tiempo y hacer que tu vida cause un impacto eterno, no necesitas un coeficiente intelectual brillante, ni dinero, ni venir de una familia famosa. Lo único que necesitas es recordar y no olvidar esta gran verdad: Dios existe, Él es el centro del universo, se define a sí mismo como el gran «Yo Soy», y fuiste diseñado para encontrar tu propósito y felicidad en Él.
Cuando tu mente comprende lo grande que es Dios, y cuando aprendemos a caminar de su mano nuestra agenda diaria cambia por completo, dejas de vivir con una mirada terrenal, y te enfocas en lo eterno.
ORACIÓN:
Señor, sácame del modo automático, no quiero pasar por este mundo como un turista que solo busca entretenimiento barato. Enséñame a caminar como sabio hoy y a redimir cada minuto para Tu gloria.
Permíteme ser un instrumento en tus manos, Amén.

Alex Plasencia
Pastor Asistente
