DIOS OBSERVA TU SERVICIO
“Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.”
Hebreos 6:10
Hay momentos en la vida en los que el cansancio y la espera parecen querer apagar nuestra esperanza. Oramos, servimos, creemos y seguimos adelante; pero muchas veces el corazón se pregunta en silencio: “¿Dios realmente ve el servicio que le doy?” Este pasaje responde con firmeza y ternura: Dios tiene memoria del amor expresado en obediencia y servicio.
Muchas veces pensamos que Dios solo mira los grandes acontecimientos, pero Hebreos nos recuerda que Él también observa el servicio silencioso, el esfuerzo diario y el amor escondido detrás de cada acto de obediencia. Nuestro Dios no es indiferente. Él conoce cada batalla interna, cada madrugada de oración y cada momento en que seguimos sirviendo aun con el corazón cansado.
Este texto nos enseña verdades profundas para nuestra vida espiritual.
- Dios es justo.
Su justicia no funciona como la humana. Nosotros olvidamos fácilmente, pero Dios jamás olvida a Sus hijos. Tal vez algunas personas no valoraron tu esfuerzo, tu entrega o tus lágrimas, pero Dios sí las vio. Él conoce la sinceridad de tu corazón. Dios mantiene continuamente presentes las obras hechas con amor para Su nombre. - Dios ve nuestra obra.
El servicio que hacemos para Él nunca pasa desapercibido. Cada palabra de ánimo, cada visita, cada oración y cada acto de amor tiene significado delante de Su presencia. Aunque nadie más lo reconozca, Dios lo registra todo. Y en el retorno glorioso de Cristo, Él dirá: “De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” Mateo 25: 40. - Dios observa el amor con el que servimos.
El Señor no solamente observa nuestras acciones externas; Él examina las motivaciones del corazón. El “trabajo de amor” habla de servir aun cuando cuesta, aun cuando hay cansancio o procesos personales. Ese amor sincero tiene un valor eterno delante de Dios. - Dios honra la constancia.
El texto dice: “sirviéndoles aún”. Eso habla de perseverancia. Hay creyentes que continúan sirviendo aun en medio del dolor, de la espera o de la incertidumbre. Y precisamente allí, en esa fidelidad silenciosa, Dios se glorifica.
Dios nos llama a una vida de servicio, y un siervo no mira primero por sus propios intereses, sino por las necesidades de quienes lo rodean. Por eso no existe un lugar específico para servir, porque toda nuestra vida debe ser un servicio a Dios. No tenemos un “traje de siervo” para ciertas horas del día o determinados días de la semana. El siervo cristiano lo es las veinticuatro horas del día y los siete días de la semana.
Tal vez has sembrado mucho y todavía no ves fruto. No te rindas. Dios no se ha olvidado de ti. Él sigue obrando aun cuando no lo ves. Y cuando llegue el momento correcto, comprenderás que cada espera tenía un propósito y que Su tiempo siempre fue perfecto.
Dios jamás abandona a quienes permanecen fieles. Él recuerda, honra y recompensa el servicio hecho con amor.
Avancemos con fe.

Juan Carlos Chirinos
Pastor Asistente

Amén 🙏🙏🙏🙏 gloria a Dios