JESÚS ESTARÁ CON EL CREYENTE EN TODO MOMENTO
“Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”
(Mateo 28:20)
Este versículo es parte del pasaje que se le denomina la Gran comisión y es considerada uno de los mandatos más importantes para los cristianos y tiende a centrarse en su aspecto evangelístico.
Jesús también les asegura a sus discípulos que él estará con ellos siempre, hasta el fin del mundo. Esta promesa es reconfortante y reconoce la importancia de la presencia continua de Jesús en la vida de sus seguidores. Estas expresiones nos hacen recordar que no estamos solos en nuestra fe y que Jesús nos da su apoyo y fortaleza en todo momento.
Además, el hecho de que Jesús prometa estar con nosotros siempre, nos brinda consuelo y seguridad. Sabemos que no estamos solos en nuestra misión. Esto nos anima a perseverar en nuestra fe y confiar en que Dios está obrando a través de nosotros para cumplir Su propósito en el mundo.
Esta porción bíblica nos desafía a ser testigos de Su amor y enseñar a todos los pueblos a obedecer Sus mandamientos. A la vez, nos reconforta con la promesa de la presencia constante de Jesús en nuestras vidas.
¡Amado hermano!
¿Se percata de la presencia de Dios con usted, incluso en este momento? Esta es una realidad que a veces no se puede percibir con nuestras emociones. Hermano si usted está sufriendo o enfrentando una gran cantidad de estrés, nuestro Padre Celestial puede parecer distante en verdad, pero no es así, más bien está en nosotros. Él le ha dado Su Espíritu Santo para que more en su interior en todo momento:
“En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,
que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria”
(Efesios 1:13-14)
Dios siempre estará con usted,nunca puede estar fuera de Su presencia.
Él no le dejará libre de sus batallas o que imagine las cosas por cuenta propia.
Así que, busque la intervención de Dios, pregúntele qué es lo que le está enseñando, sea sensible a sus aguijones y reconozca sus bendiciones. Cuando se dé cuenta que Dios está obrando a su favor, se asombrará al notar cuán profundamente asombroso es su amor y provisión para usted.

José Cabanillas
Pastor Asistente
