EL NACIMIENTO DE JESÚS
“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.”
Gálatas 4:4-5
Dios es muy preciso en lo que dice y en lo que hace. Sin embargo, cuando tiene que evitar algo, lo hace sin tener que pedirle permiso a nadie. Por ejemplo, la fecha del nacimiento de Jesús no aparece registrada por ningún lado en la Biblia, a pesar de que dividió la historia en a. C. y d. C. Se brindan detalles que permiten calcular el nacimiento de nuestro Salvador. Y esa probable fecha sea entre el 15 de setiembre y el 7 de octubre. Por eso es que, es necesario saber, que no celebramos el día de Su cumpleaños, sino el día de Su venida, de Su nacimiento e ingreso en la tierra.
El apóstol Pablo, escribiéndoles a los gálatas, hace ciertas precisiones que valen la pena considerar:
1. JESÚS NACIÓ EN EL TIEMPO PRECISO. Es frecuente escuchar que el nacimiento de un bebé se adelanta o se retrasa. Sin embargo, en el caso de Jesús no fue así; la Biblia enseña que: “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo,” (Gálatas 4:4a), no es que se cumplieron los nueve meses y ya, lo cual sería el tiempo normal. Las Sangradas Escrituras señalan que cuando llegó el momento exacto, la totalidad y plenitud de lo planificado por Dios, Jesús nació. Fue el momento soberanamente determinado por el Padre.
2. JESÚS YA EXISTÍA Y FUE ENVIADO POR EL PADRE. Tal y cual como lo dice Pablo: “Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,” (Gálatas 4:4b). Dice que lo envió, lo cual señala Su preexistencia, de la cual el Antiguo Testamento está lleno de ejemplos. Y el evangelio de Juan se ocupa en su primer capítulo. También dice que nació bajo la ley, lo que significa que adoptó plenamente la forma de hombre y se sujetó voluntariamente a la ley mosaica que legislaba la condición del hombre.
3. JESÚS VINO PARA REDIMIRNOS. El propósito de la venida de Jesús a la tierra fue precisamente rescatarnos del pecado, librarnos de sus consecuencias y librarnos de la muerte eterna. Tal como lo dice Pablo: “para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.” (Gálatas 4:5). Para eso Cristo Jesús, tuvo que pagar el precio, tal cual hacía una persona que iba y compraba del mercado un esclavo pagando un precio. Jesús pagó un precio muy alto, Su sangre, Su vida misma.
Y nos compró para hacernos miembros de Su misma familia, como lo menciona Pablo: “a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.” (Gálatas 4:5b). La adopción, era el acto legal, por el cual pasamos a ser hijos de Dios con todos los derechos de un hijo legítimo. Eso permitía tener un nombre, una herencia y disfrutar de un estatus. Gracias al Señor que todo esto lo logramos con Su venida al mundo.
¡Con la expectativa de verte!

Vicente Alcántara Ulloa
Pastor Supervisor

El nacimiento de Jesús es una profecía mesianica dicho por los profeta en el antiguo testamento este nacimiento no fue algo q venia d parte d hombre sino d parte del Dios todopoderoso un nacimiento q hasta ahora trasciende los tiempo y se recuerda como un niño q los ángeles del cielo y los hombres aquí en la tierra le dieron gloria y se sigue dando gloria al vive por los siglos de los siglos.