VIVIENDO AGRADECIDO
“Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza estará de continuo en mi boca.”
Salmo 34:1
David comienza este salmo con una firme decisión personal: «Bendeciré». En el hebreo original, esta palabra implica arrodillarse o reconocer la soberanía de alguien. Lo más impactante no es lo que dice, sino cuándo lo dice. David no estaba en un momento de victoria; estaba huyendo por su vida, escondido en una cueva y rodeado de peligro.
Esto nos enseña que la gratitud según la Palabra de Dios no es un «eco» de las circunstancias favorables, si esperamos a que todo esté bien para dar gracias, nuestra gratitud es solo una reacción emocional. Pero cuando decidimos bendecir a Dios antes de ver la solución, nuestra gratitud se convierte en una proclamación de fe.
La frase «en todo tiempo» es un término absoluto, incluye los tiempos de provisión como también incluye los tiempos de escases o cuando no entendemos lo que está pasando.
Mis amados vivir agradecido significa que nuestra confianza está anclada en el carácter inmutable de Dios y no en lo cambiante de nuestra situación actual. Si Dios es bueno cuando el sol brilla, sigue siendo igual de bueno cuando llega la tormenta.
Cuando David dice «Bendeciré a Jehová en todo tiempo», está estableciendo un ancla. En medio del caos de su huida, él decide que su estado de ánimo no será gobernado por las noticias que recibe, sino por la verdad de quién es Dios.
Vivir agradecido en los momentos difíciles no es negar la realidad (el dolor es real, la escasez es real), sino decidir qué realidad tendrá la última palabra en nuestro corazón. La gratitud nos permite ver a Dios por encima del problema, en lugar de ver el problema por encima de Dios.
Señor, reconozco que a veces mi gratitud depende de lo que veo.
Hoy te pido perdón por permitir que mis circunstancias determinen mi gratitud.
Quiero bendecirte en este tiempo que estoy viviendo.
Gracias porque Tu bondad no cambia. Amén

Alex Plasencia
Pastor Asistente
