ÉL PERMANECE FIEL
“Que por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias; nuevas son cada mañana. ¡Grande es tu fidelidad!”
Lamentaciones 3:22–23
El profeta Jeremías escribe estas palabras en medio de un escenario bastante difícil. Jerusalén había sido destruida, el templo estaba en ruinas y el pueblo vivía en el exilio. Sí, todo parecía perdido. Sin embargo, en medio de la ruina, Jeremías levanta sus ojos hacia Dios y declara con esperanza: “Grande es tu fidelidad.”
Vivimos en un mundo donde la incertidumbre es constante: trabajos que se pierden, relaciones que se rompen, promesas que se olvidan. En medio de todo esto, el ser humano anhela algo o alguien que permanezca firme, que no cambie, que sea verdaderamente fiel. Es aquí donde la Palabra de Dios nos muestra precisamente a ese Dios: un Dios que no falla, cuya fidelidad no se desgasta con el tiempo, no se retrasa ante las circunstancias, ni se cancela por los errores humanos.
Este hermoso versículo es un recordatorio poderoso de la constancia del amor de Dios, incluso en medio del sufrimiento. La frase “nuevas son cada mañana” transmite esperanza para nuestros corazones: no importa cuán difícil haya sido el día anterior, cada amanecer trae consigo misericordias frescas y renovadas por la fidelidad divina de Dios. Hoy es un buen día para que agradezcamos y enderecemos nuestros pasos. Hermanos, las personas cambian, los tiempos cambian, pero Dios permanece fiel. Él cumple sus promesas, aunque nosotros seamos infieles. Como dice 2 Timoteo 2:13: “Si fuéremos infieles, Él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo.”
Mi hermano y mi hermana, cuando todo es incierto en el trabajo, en la salud o en las relaciones, hay una buena noticia: podemos descansar en el carácter de un Dios que no cambia. Él sigue siendo fiel, aunque no entendamos su obrar.
Podemos decir con confianza, como Jeremías: “Esto recapacitaré en mi corazón; por lo tanto, esperaré.” (Lamentaciones 3:21)
Hoy puede haber dolor, puede que te esté costando esperar, puede que te esté invadiendo la incertidumbre o dudas, pero recuerda que Él es fiel; Su palabra y Sus promesas siguen tan intactas como en el principio de los tiempos. Él no es como el ser humano que se cansa o se olvida. Su fidelidad es nuestra esperanza firme, para soportar las duras pruebas que vienen a nuestras vidas. Por lo tanto, hoy, disfruta de un nuevo amanecer y nuevas misericordias de un Dios bueno y soberano.
¡Creciendo juntos!

José Miguel Olave
Pastor de Adoración y Artes

Gracias mi Dios