APRENDIENDO A VIVIR POR FE
«Es pues la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.»
— Hebreos 11:1
Si algo sé como cristiano es que siempre nuestra fe será probada de diferentes maneras y formas, y es bueno recordar quienes somos delante de Dios, y mostrar no sólo de palabra sino de hecho que somos cristianos de fe.
Es interesante aquí que, cuando la palabra de Dios se refiere a la fe, no la define como una emoción positiva ni un «deseo ferviente», sino que dice que es en primer lugar “certeza”, en el original griego, la palabra certeza (hypostasis) se refiere a un título de propiedad que valida hoy aquello que aún no podemos tocar, dándonos la seguridad de que lo que Dios ha dicho tiene más peso que lo que nuestros ojos ven
Aprender a vivir por fe es un proceso de «desaprendizaje», y es que tan a menudo tenemos contacto con el mundo que a veces se nos vuelve a “pegar” cosas de ellos, y a veces cometemos el error de volver a confiar en lo que nuestros ojos ven, en lo que nuestra cuenta bancaria dice o en lo que los médicos reportan. Sin embargo, la fe en Dios siempre nos invita a mirar por encima de las circunstancias, la fe en Dios, en Su Palabra, en sus promesas, nos enseña a confiar aun cuando las circunstancias parecen contrarias. Abraham salió de su tierra sin saber a dónde iba, Moisés confió en Dios frente al mar Rojo, y muchos otros caminaron creyendo que Dios cumpliría lo que había dicho.
Hoy, aprender a vivir por fe implica:
- Depender de la Palabra de Dios más que de nuestras emociones.
- Confiar en su provisión aun en tiempos de escasez.
- Caminar en obediencia, aunque no entendamos todos los detalles.
La fe no es pasiva: es una decisión diaria de poner nuestra esperanza en Cristo y avanzar confiando en que Dios siempre es fiel.
He pasado unas semanas donde mi fe ha sido probada, y debo ser honesto, no saqué la mejor nota, pero agradezco a Dios, que me vuelve a Él, y lleva una vez más a confiar y descansar en Él. Algo más que he aprendido es que vivir por fe es como subir una escalera de caracol: no ves el siguiente piso, pero confías en que el peldaño que sigue está ahí porque el Arquitecto (el cual es Dios) es fiel.
Señor, hoy reconozco que muchas veces camino por lo que veo y no por lo que Tú has dicho. Perdóname por dudar de tu fidelidad cuando el panorama se oscurece. Ayúdame a descansar en Tu soberanía. Dame la valentía para dar el siguiente paso, sabiendo que Tú siempre vas delante de mí.
En el nombre de Jesús, Amén.

Alex Plasencia
Pastor Asistente

Amén, amén y amén gloria a Dios por siempre!!!