LA ANSIEDAD
“Por tanto os digo: no os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, que habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?»
Mateo 6:25
Tenemos que conocer el contexto histórico y literario de Mateo 6:25 para comprender su mensaje. Este pasaje se encuentra en el Sermón del Monte, que abarca Mateo del capítulo 5 al 7. Durante este sermón, Jesús habla a una multitud que enfrenta diversas dificultades, incluidas la pobreza y la opresión. Además, este consejo del versículo se refiere a una de las mayores necesidades de los hombres, la necesidad de ser librados de la preocupación y ansiedad.
El Señor otorga el don del libre albedrío; usted puede escoger qué hacer, cómo sentirse, en qué pensar e incluso cómo responder al enfrentar un problema. El Señor puede permitir que una situación abrumadora surja en su vida con el fin de desarrollar y fortalecer su fe, hacerle madurar espiritualmente o cambiar un mal hábito o una actitud negativa.
Las palabras “no os afanéis” significan no preocuparse, no estar ansiosos, no estar sobremanera ocupados pensando en esto (Filipenses 4:6) y es dado a conocer tres veces (vv. 25, 31, 34), en Mateo 6.
De igual manera, en este versículo, podemos identificar varias palabras claves y conceptos importantes. La palabra «preocupación» implica una inquietud “o ansiedad” que puede consumir a una persona, desviar su enfoque de lo que realmente importa en la vida.
Dios conoce nuestras necesidades y está comprometido a proveernos. Nos invita a reflexionar sobre nuestras propias preocupaciones y ansiedades en la vida diaria. A menudo, podemos caer en la trampa de permitir que la preocupación por lo material nos aleje de nuestro propósito espiritual; la vida tiene un propósito más grande que simplemente satisfacer nuestras necesidades físicas.
El Señor Jesús nos recomienda que no nos preocupemos por la vida, qué comeremos o qué beberemos; ni por el cuerpo, qué vestiremos. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa? Este pasaje es significativo porque nos invita a centrar nuestra atención en lo espiritual y nos enseña que primero debemos buscar el Reino de Dios y su justicia, confiando en que todo lo demás nos será añadido (Mateo 6:33).
Jesús nos está sugiriendo que una persona no se prepare para la vida siendo perezosa, indolente, despreocupada y con una actitud que no le importa. Dios no va a apañar una actitud perezosa sin iniciativa, esfuerzo y planificación. La persona tiene que atender sus responsabilidades (Filipenses 2:20), y tiene que trabajar para comer (2Ts. 3:10).
¡Hermanos!
- En tiempos de crisis podemos perder fácilmente la provisión de Dios y “caer en la ansiedad”. Debemos meditar en este versículo y encontrar “consuelo y fortaleza”.
- Dios conoce nuestras necesidades y nos llama a confiar en su cuidado, pudiendo vivir con paz, en medio de las tormentas de la vida.
En resumen, el pasaje es una invitación a “descansar en la Soberanía de Dios” y “a buscar el Reino y lo demás viene añadido”.
Destruyendo barreras

José Cabanillas
Pastor Asistente
