¿EN QUIÉN ESTÁS PONIENDO TU CONFIANZA?
“Y el que creyere en él, no será avergonzado”
1 Pedro 2:6
Vivimos en un tiempo donde cada día somos bombardeados por voces que prometen éxito fácil, amor rápido, caminos cortos y soluciones rápidas. Y tristemente, muchos hijos de Dios terminan cediendo a esas voces porque parecen más “prácticas” o “emocionales” que las promesas de Dios.
Pero cuando un creyente deja de escuchar la voz de Dios, inevitablemente empieza a darle crédito a las mentiras del enemigo.
En la consejería pastoral veo esto constantemente:
• Personas tomando atajos financieros que comprometen su integridad.
• Jóvenes y mujeres creyendo promesas vacías de un “amor” que solo los terminará destruyendo.
• Hermanos queriendo “ayudar a Dios”, forzando situaciones que Él nunca aprobó.
Hace poco hablé con un joven que había dejado la Iglesia, Con entusiasmo me contó sus logros deportivos, académicos y sociales, y di gracias a Dios por cada avance. Pero le dije algo que lo dejó pensando: “No solo Dios abre puertas; Satanás también sabe abrirlas… pero todas tienen un costo.”
La pregunta que lo confrontó fue “¿De la mano de quién estás alcanzando todo esto?” Se quedó en silencio. Y ese silencio decía mucho, porque una vida construida lejos de Dios puede avanzar… pero siempre avanza hacia un precipicio.
Este versículo contiene dos realidades eternas:
1. LA PROMESA: “El que cree en Cristo no será avergonzado”. Dios jamás abandona al que confía en Él. Quizá no ves resultados inmediatos, pero nunca quedarás avergonzado por obedecer a Dios.
2. UNA ADVERTENCIA (implícita): “El que NO cree en Cristo terminará avergonzado”. Toda decisión fuera de la voluntad de Dios, tarde o temprano, trae vergüenza, dolor y consecuencias que pudieron evitarse, Estas dos verdades no cambian, sin importar la época, las modas o las presiones sociales.
Hoy, Dios nos hace una invitación clara: creamos en Él, en Su Palabra y en Sus tiempos.
No vendas tu santidad por un momento de placer.
No entregues tu testimonio por sentido de aceptación.
No sacrifiques tu caminar con Cristo para encajar o impresionar a otros.
Lo que el mundo ofrece es temporal; lo que Dios promete es eterno.
Pregúntate con sinceridad: ¿Qué voces estoy creyendo últimamente? ¿Estoy tomando decisiones por fe o por presión? ¿Hay alguna área en la que estoy “ayudando a Dios” sin esperar Su dirección?
Dios no solo quiere advertirte, quiere animarte: Confía plenamente en Él.
Señor, enséñame a creer solo en Tu Palabra y a confiar en tus caminos. Guarda mi corazón de las voces que quieren apartarme de Ti. Ayúdame a buscar primero Tu Reino y descansar en que Tú añadirás lo demás. Amén.

Alex Plasencia
Pastor Asistente

Caminar de la mano y guía de Dios nos permitirá avanzar en nuestra vida terrenal y espiritual, apoyándonos en la palabra y con mucha fé 🙏