CONFIANDO EN DIOS EN ESTE 2026
“Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará”
Salmos 37:5
Todo año nuevo año se siente como un libro con las páginas en blanco. Hay una emoción genuina por lo que vendrá, pero si somos honestos, también hay una cuota de incertidumbre. Nadie sabe lo que ocurrirá en los próximos 12 meses. Sin embargo, ante lo desconocido, tenemos una certeza inamovible: no caminamos, ni estamos solos. El Salmista nos recuerda tres acciones que debemos tomar en cuenta en este 2026:
1. Suelta el control. La palabra «encomendar» en el original hebreo da la idea de «rodar» una carga sobre alguien más. A menudo iniciamos el año con una lista enorme de metas y preocupaciones: la economía, la salud, la familia, el trabajo. Encomendar significa tomar esa «mochila» pesada que llevas en la espalda y decir: «Señor, esto es demasiado para mí, te lo entrego a Ti». No inicies este 2026 tratando de resolverlo todo con tus propias fuerzas. Te invito a separar un tiempo diario (quizás al despertar) para entregar intencionalmente tu agenda a Dios.
2. Confía en Dios. Confiar es fácil cuando todo sale como planeamos, pero la verdadera fe se prueba cuando las cosas cambian. Quizás el 2025 te dejó heridas o tal vez el 2026 ya te presenta desafíos, pero recuerda esto: Lo que para ti es una sorpresa, para Dios es un plan. Piensa en aquello que te genera más ansiedad hoy. ¿Es un cambio en el trabajo? ¿Una situación familiar? Confiar no es un sentimiento, es una decisión. Es decir: «Aunque no entiendo lo que está pasando, confío en Quien tiene el control». Tu seguridad no está en las circunstancias favorables, sino en la bondad de Dios que hace que todas las cosas (incluso las difíciles) ayuden a bien.
3. Descansa en Dios. El versículo cierra con una promesa contundente: «Y Él hará». A veces nos desgastamos tratando de forzar puertas que no se abren o manipulando situaciones por miedo. Pero hay una diferencia abismal entre vivir «a tu manera» (guiado por emociones o impulsos) y vivir «a la manera de Dios». Cuando tú descansas en Dios, le das espacio para que Él actúe. «Él hará» significa que Dios peleará batallas por ti que ni siquiera ves. Deja de luchar en tu carne, si hay una relación rota, un sueño frustrado o una necesidad, espera en Él. No te adelantes ni tomes atajos que te lastimen. Su tiempo es perfecto.
Mi amado(a), mi deseo para ti en este 2026 es que no vivas bajo la presión de tener que sostener tu mundo tú solo, encomienda tus planes (tus «caminos») a Dios, confía en Su carácter bondadoso, y prepárate para ver cómo Él hará cosas que ni siquiera imaginaste.
Señor Dios, hoy te entrego mi 2026. Encomiendo a Ti mis caminos y decido confiar plenamente en Tu amor, sabiendo que Tú harás tu perfecta voluntad en mi vida. En el nombre de Jesús, amén.»

Alex Plasencia
Pastor Asistente
