LA IMPORTANCIA DE ESTUDIAR LA PALABRA DE DIOS
“Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así”
Hechos 17:11
El versículo Hechos 17:11 es un pasaje significativo que destaca la importancia de la búsqueda activa de la verdad.
Este pasaje se ubica en el segundo viaje misionero de Pablo, donde él y su compañero Silas viajaron a diversas ciudades del mundo grecorromano para predicar el evangelio. Después de haber enfrentado oposición en Tesalónica, donde algunos judíos y griegos se opusieron a su mensaje, Pablo y Silas llegaron a Berea.
En Berea, encontraron una comunidad judía que, a diferencia de la de Tesalónica, mostró una disposición más receptiva hacia el mensaje del evangelio. Este contraste no solo resalta la diversidad en la respuesta a la predicación, sino que también ilustra cómo diferentes contextos culturales y sociales pueden influir en la recepción de la verdad. La práctica de escudriñar las Escrituras era común entre los judíos, quienes valoraban profundamente la ley y los profetas; sin embargo, los bereanos llevaron esta práctica a un nuevo nivel al aplicarla a las enseñanzas de Pablo.
Las Escrituras nos dicen que los bereanos “Eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la Palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.”
La palabra «nobles», Lucas compara en este contexto se refiere a una calidad de carácter que a los que adoran en la sinagoga de Barea con los de Tesalónica y alaba a los bereanos, Pablo desarrolla una estrecha y amorosa amistad con los Tesalonicenses, de todos modos en materia de nobleza, los bereanos son superiores. Están más abiertos a la verdad de la Palabra de Dios que los de Tesalónica. Para ellos, las Escrituras son mucho más que un rollo escrito o libro que comunica un mensaje divino. Los bereanos no aceptaron la enseñanza de Pablo ciegamente; en cambio, mostraron un enfoque crítico y reflexivo al «escudriñar» las Escrituras diariamente. Los bereanos no solo escuchaban, sino que investigaban y confirmaban lo que se les decía a la luz de las Escrituras.
Hay dos clases de oyentes: pasivos y activos. Un oyente pasivo toma lo que su pastor dice como verdad sin darle mayor consideración.
Por otro lado, un oyente activo procura diligentemente saber lo que Dios tiene que decir, y crece mucho más rápido en la fe debido a eso.
Los oyentes activos son aquellos cuyas Biblias están abiertas y tienen el lapicero en la mano. En el estudio bíblico demuestran una mente inquisitiva. En la devoción personal, sus cuadernos de notas están repletos de nociones de los caminos de Dios. Siempre están examinando, investigando y comparando lo que han oído. Y el Padre bendice sus atentos corazones (Mateo 7:7–8).
¡Hermano!
¿Es usted sensible a lo que Dios está diciendo en Su Palabra? ¿Persiste en preguntar cómo la lección que le es enseñada se aplica a su propia vida?, ¿Toma como verdad lo que oye, o investiga la Palabra de Dios, asegurándose de que los principios que ha aprendido están en línea con las Escrituras? ¿Qué clase de oyente es usted?
¡Desafío!
Este versículo nos desafía a no conformarnos con una fe superficial o pasiva. La fe auténtica requiere acción, y escudriñar las Escrituras es una forma de profundizar nuestra relación con Dios y entender Su voluntad. Al igual que los bereanos, debemos abordar nuestras creencias con un espíritu crítico y una mente abierta, permitiendo que la palabra de Dios influya y guíe nuestras vidas.
Finalmente, Hechos 17:11 nos anima a ser parte de una comunidad de fe que fomente el aprendizaje, la discusión y el crecimiento espiritual.
Destruyendo barreras

José Cabanillas
Pastor Asistente

Amén 🙏🏼