EL PODER DE CRISTO
“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre”
Juan 14:12
Los creyentes no deben temer que la ausencia física de Cristo significa pérdida de poder para realizar milagros. Desde el cielo Jesús les prometió Su Espíritu Santo guiándolos y empoderándolos para continuar con Su misión. Lo hará a todo el que sigue creyendo en Él, y que su partida beneficiará a los discípulos.
¡Hermano!
Recuerde, usted tiene el Espíritu del Dios viviente obrando activamente por medio de su vida. Usted es un testimonio vivo de Su poder, sabiduría y salvación, ya sea que lo sienta así o no.
¿Puede Dios usarle? ¿Le permitirá que Él atienda a otros por medio de usted? ¿Les mostrará usted a las personas el asombroso e incondicional amor sacrificado de Jesús?
La idea de «mayores obras» no necesariamente se refiere a un aumento en la magnitud o asombro de los milagros, sino más bien al alcance global de la obra de Cristo a través de la Iglesia. Mientras que Jesús actuó en una región limitada, los discípulos, a través del poder del Espíritu Santo, llevarían el Evangelio a todo el mundo.
Sin embargo, hacer estas «obras mayores» también implica responsabilidad. La fe debe ser puesta en práctica de manera que no solo busquemos realizar milagros, sino también llevar el mensaje de Cristo a aquellos que aún no lo conocen. Este versículo es un recordatorio de que nuestra misión en la tierra es una extensión de la obra que Jesús comenzó.
La promesa de Jesús es un aliento para los cristianos hoy, en cualquier lugar del mundo, de que no estamos limitados por nuestras circunstancias. A través del Espíritu Santo, podemos llevar a cabo su obra, con el mismo poder que Él nos ha dado.
Concluimos:
La clave aquí es la palabra «cree». Jesús no está hablando de una fe superficial o pasajera, sino de una fe que se basa en Él como el Hijo de Dios, el Salvador. Aquellos que creen en Él, que confían en Su poder y autoridad, recibirán el mismo poder para sanar, liberar, y hacer milagros como Él hizo
Las obras de Cristo habían consistido en gran medida en milagros en el ámbito físico. La conversión de (los elegidos de Dios de entre) los gentiles, la labor de Pedro en casa de Cornelio y de Pablo en todos sus viajes misioneros no se hubieran podido realizar antes de la muerte, resurrección y ascensión de Cristo por la simple razón de que en este tiempo el Espíritu Santo todavía no había sido derramado.
Destruyendo barreras

José Cabanillas
Pastor Asistente

Amén!