LA ESPERANZA DEL CREYENTE
“Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos”
(1 Pedro 1:3)
En 1 Pedro 1:1-2, el apóstol Pedro habla de la identidad de los creyentes como «expatriados de la dispersión» en el Ponto, Galaxia, Capadocia, Asia y Bitinia, pero elegidos y santificados por Dios a través del Espíritu Santo para obedecer a Jesucristo. En el v.3, menciona que “la esperanza viva” es la base de su identidad y fortaleza en medio de la adversidad.
En el v. 3, el apóstol Pedro inicia resaltando la certeza del conocimiento de sus lectores sobre la obra redentora de Dios en sus vidas. Él afirma que el Señor nos ha hecho renacer para una “esperanza viva” por la resurrección de Jesucristo.
La «esperanza viva» está basada en la resurrección de Jesucristo, la cual es un hecho real que confirma y valida su poder sobre la muerte, ella nos brinda la “esperanza de vida eterna” junto a Él. Este versículo nos exhorta que debemos aferrarnos a la esperanza que tenemos en Cristo. Aunque enfrentemos dificultades, sufrimientos o incertidumbres en nuestra vida, podemos confiar en la obra redentora de Jesús y su resurrección. Esto nos da una “esperanza viva” y transformadora que no puede ser arrancada por las circunstancias de este mundo.
¡Hermano!
Los discípulos que anduvieron con Jesús quedaron completamente devastados después de la crucifixión. Ellos no podían ver más allá de sus circunstancias terrenales para recordar las promesas del Señor.
En medio de las circunstancias dolorosas, ¿considera usted un reto confiar en que su situación puede mejorar o que de ella puede resultar algún bien? “No”. Entonces usted no tiene que quedarse atrapado en una actitud de derrota, porque entiende la verdad de la resurrección y podrá obtener la victoria con la ayuda de su Redentor.
¡Hermano!
¿Qué le enseña el triunfo del Señor Jesús sobre la tumba?
a. Que cuando pensamos que todo está perdido, es cuando nuestro Salvador revela Su poder.
b. Que nuestro Creador siempretriunfará llevando a cabo sus planes para usted.
c. Nada puede separarle del amor de Dios.
Así que cuando se encuentre en dificultades, supérelos aplicando estos tres principios.
¡Hermano!
Debemos ser portadores de esperanza para los incrédulos que nos rodean, compartiendo el Evangelio de Jesús a través de nuestras palabras y testimonio.
¿Cree usted que estas verdades que hemos estudiado sobre la resurrección de Jesucristo, pueden darle victoria todos los días?
Destruyendo barreras

José Cabanillas
Pastor Asistente
