ORACIONES QUE TRASCIENDEN
«Epafras, que es uno de vosotros, siervo de Jesucristo, os envía saludos, siempre esforzándose intensamente a favor vuestro en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completamente seguros en toda la voluntad de Dios.» – Colosenses 4:12 (LBLA)
A veces, en nuestra vida cristiana, podemos sentir que nuestro impacto es limitado. Como creyentes, estamos llamados a servir a otros, pero los caminos del servicio no siempre son visibles o fáciles de medir. Epafras, un siervo de Jesucristo mencionado en este versículo, es un claro ejemplo de cómo el amor y el servicio a los demás no siempre se ven en lo externo. Es fácil suponer que el trabajo del ministerio solo está en las reuniones, en la consejería, o en las visitas. Pero la oración es la fuerza silenciosa que sostiene todo el trabajo cristiano.
Epafras, aunque no se menciona frecuentemente, tenía un papel crucial en la vida espiritual de los creyentes en Colosas. La Escritura nos habla de él como un hombre de oración, un hombre que, aun estando lejos físicamente de la iglesia, se mantenía en constante intercesión por ellos. Él oraba con una intensidad y un fervor que reflejaban su amor genuino y su preocupación por el bienestar espiritual de los demás.
Este ejemplo de oración intercesora nos invita a reflexionar sobre nuestra propia vida de oración. ¿Cómo estamos intercediendo por los demás? Muchas veces, nuestras oraciones pueden estar llenas de peticiones para las necesidades inmediatas o temporales, como la salud, el trabajo, o las dificultades cotidianas. Si bien no hay nada de malo en pedir por estas cosas, Epafras nos muestra un enfoque más profundo y eterno. Él oraba para que los creyentes estuvieran firmes, perfectos y completamente seguros en toda la voluntad de Dios. Esas son oraciones que buscan lo eterno, que trasciende a lo terrenal.
Hoy, te invito a reflexionar: ¿Por quién estás intercediendo en oración? ¿Estás orando con fervor, pidiendo por la firmeza y la seguridad en la voluntad de Dios para aquellos a quienes amas? Quizás tu ministerio no sea reconocido por el mundo, pero recuerda que, como Epafras, tu vida de oración tiene un impacto eterno y puede sostener la vida espiritual de otros de maneras que no siempre vemos. No dejes de orar también por nosotros.
Señor, gracias por mostrarnos el poder de la oración intercesora.
Que nuestra oración no solo sea para lo temporal, sino para que los demás se mantengan firmes, perfectos y seguros en Tu voluntad.
Haz de nosotros intercesores incansables, y que nuestro amor por los demás se refleje en nuestras oraciones.
Amén.

Alex Plasencia
Pastor Asistente
