LA VICTORIA DE JESÚS CONTRA LA TENTACIÓN
“Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo”.
Mateo 4:1-11
La palabra de Dios es práctica, nos brinda sabiduría, visión, verdad y conocimiento que debemos tomar y aplicar en nuestras vidas; el Mesías sería tentado. Él le dice “no” a las cosas del mundo y “sí” a la obediencia de los mandatos de Dios. Hay que tener en cuenta que siempre que queremos obedecer a Dios, el enemigo se manifestará.
Después de ser bautizado, el Padre estuvo satisfecho por haber cumplido Sus propósitos.
I. Jesús fue llevado por el Espíritu Santo para ser tentado por el diablo.
Jesús ayunó cuarenta días y cuarenta noches. ¿Piensa en eso? Tenemos un principio muy importante, Jesús está listo para iniciar su ministerio y lo que el Padre le mandó hacer en este mundo, después de este ayuno, Él tenía hambre, tenía una necesidad, entendamos que el enemigo casi siempre tiene que tentarte en tus necesidades, él no nos tentará con algo que no queremos o que no tiene importancia para nuestras vidas, pero el Mesías tenía hambre. Cuando aparecen necesidades, una persona siempre tiene que fortalecerse a sí misma contra la tentación.
En el versículo 3, el enemigo realiza la primera tentación a Jesús, conociendo que verdaderamente es el Hijo de Dios, diciéndole “que, si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan”. Cristo enfrentó la tentación haciendo tres cosas:
– Pasó tiempo a solas con Dios.
– Se aseguró de tener la dirección del Espíritu.
– Se basó en las Escrituras.
Jesús dijo al tentador: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Si solamente vas al culto, oras, alabas y no empleas la Palabra, no habrá transformación en tu vida, ya que la “vida son las Escrituras”. El creyente debe estudiar para resistir la tentación.
REFLEXION
– Cuando mayor es la necesidad del creyente, mayor es la tentación que ataca.
– Para no ceder a la tentación, hay que ayunar.
II. En los vv. 5-7, fue tentado por segunda vez a hacer algo espectacular:
Fue probada su deidad mediante lo espectacular.
– Cristo fue tentado a probar a Dios. “Debía saltar desde el pináculo del templo y dejar que Dios envíe sus ángeles para atajarlo en medio del aire y asentarlo suavemente en el suelo”. Como él es el único Hijo de Dios, ciertamente lo sostendría (así razonó el tentador). Jesús le dijo: “no tentarás al Señor tu Dios,
Cristo fue tentado a llamar la atención mediante lo espectacular. Los adoradores en el templo, al ver un acontecimiento tan espectacular, lo aceptarían y lo proclamarían Hijo de Dios.
Para vencer esta tentación debemos:
– Vivir con Dios: vivir genuinamente en constante comunión con Él.
– Vivir en la Palabra de Dios: Conociendo sus promesas para ser usadas correctamente.
– Que el poder de Satanás es limitado. Solamente puede tentar, no puede obligar a pecar a un creyente.
REFLEXION
– Dios no debe ser probado. No se debe usar mal la voluntad, el poder, la protección de Dios debe ser creíble. Su Voluntad y su Palabra debe ser confiada y obedecida.
– No hay que confiar en lo espectacular. Dios quiere que la gente crea que lo ama como Padre, no por causa de eventos y acontecimientos.
– Tener mucho cuidado porque los creyentes son tentados igual que Cristo.
III. La tercera tentación de Cristo era “probar su deidad entrando en un acuerdo”. El diablo tentó a Cristo a probar que era el “Hijo de Dios” mediante un acuerdo.
– Cristo fue tentado a comprometer su ministerio y su misión. Fue tentado a asegurarse el mundo sin cruz, sin pagar el precio. Fue tentado a escoger otro camino en vez del camino de Dios y alcanzar la soberanía universal, a lograr su propósito con otros medios. Si se inclinaba y adoraba al diablo, los reinos del mundo y la lealtad de la gente serían de Él.
Jesús fue tentado a comprometer su vida y su lealtad. Se le ofreció el mundo y el liderazgo soberano del mundo si hacia una sola cosa: “adorar al diablo”. Fue una tentación de dejar que el mundo siga como está y a permitir que el diablo continúe su obra en el mundo a efectos de frustrar el plan eterno de Dios para El.
REFLEXION
– Con frecuencia, el creyente es tentado a comprometer tanto su vida como su trabajo o ministerio. El tentador desea que el creyente viva únicamente para el mundo, ignorando a su espíritu que está destinado a vivir eternamente.
– Los reinos de este mundo son temporales, duran pocos años, son breves.
– Los creyentes no pueden recibir de Satanás lo que Dios prometió darles, es decir vida eterna.
– Los creyentes deben resistir y no vacilar, así como Jesús.
Cuando un creyente es tentado una y otra vez, corre el riesgo de:
– Adquirir “desaliento”, la cantidad y fuerza de las tentaciones extremas pueden desalentar al creyente.
– Adquirir excesiva “confianza”, puede comenzar a sentirse suficientemente fuerte para conquistar la tentación y sentirse por encima de ella.
IV. La tentación conquistada
Cristo resistió la tentación de la única manera posible, haciendo exactamente lo que la Palabra de Dios decía. Simplemente obedeció a Dios; por eso, nunca salió fuera de la Voluntad de Dios. El diablo fue derrotado y la tentación y el pecado fueron conquistados. El diablo dejó a Jesús por algún tiempo, después vinieron ángeles para ministrarle.
REFLEXION
– El diablo es un enemigo conquistado.
– Siempre hay una forma de escapar a la tentación.
– Cuando la tentación es resistida, el diablo huye y el creyente es librado por algún tiempo.
Destruyendo barreras

José Cabanillas
Pastor Asistente
