EL BENEFICIO DE ACERCARNOS A DIOS
“Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y a vosotros a los de doble ánimo, purificad vuestros corazones”
(Santiago 4:8)
Dios desea tener una relación íntima con usted, Los momentos que pasa con el Salvador, adorándolo, “percibiendo Su cercanía”, y expresándole su amor, son las mismas ocasiones en que Él se le revela.
Santiago a los creyentes en esta oportunidad no les llama hermanos sino pecadores con la finalidad de reprenderlos de la mala vida que estaban llevando.
Santiago nos invita acercarnos a Dios, para que Él se acerque a nosotros.
Ser “amigo íntimo” del Señor, es la clase de relación que desea tener con usted.
El Señor no solo desea que “conozcas acerca de Él”, sino que experimentes Sus caminos y Su amor incondicional a un nivel profundo y personal, y que lo veas como tu compañero infalible y maravilloso.
¡Hermano!
Acercarnos a Dios es una prioridad en la vida de todo creyente. Se trata de buscar la comunión constante con el Señor, a través de la oración, la lectura de la biblia, la meditación y la adoración.
Al hacerlo, confiarás en Él profundamente y le contarás con más franqueza sobre los sentimientos y retos que enfrentas; y llegarás a conocerle como Moisés, como un amigo verdadero, íntimo, digno de confianza, que te ama, provee, y sabe lo que es mejor para ti, fortaleciendo tu fe que es vital para obtener una cercanía con Dios.
El pecador deberá “limpiar las manos”, la palabra “manos” simbolizan los hechos y acciones de nuestra vida, y “manos limpias” simbolizan pureza moral e inocencia.
Literalmente las manos no son la fuente de pecado, Mat 15:19-20; son los instrumentos del corazón.
La frase: “Los de doble ánimo, purificad vuestros corazones”, el de «doble ánimo» son aquellas personas que tienen una fe vacilante, que dudan y fluctúan entre su amor por Dios y el amor por el mundo.
El llamado a “purificar el corazón” implica una transformación interior, en donde el creyente debe renunciar al pecado y vivir una vida santificada, esto es un proceso que requiere una buena dosis de disciplina y constancia, pero es una tarea importante para nuestra vida espiritual.
¡Hermano!
Acercarnos a Dios es una tarea que debe ser una prioridad en nuestra vida diaria. Para lograrlo, es necesario establecer tiempos de oración, lectura de la biblia, asistir regularmente a la iglesia, cultivar una actitud de humildad y ser sinceros con nosotros al examinar nuestras acciones y actitudes.
Es importante recordar que Dios siempre está dispuesto a acercarse a nosotros, pero necesitamos dar el primer paso y podremos experimentar la cercanía de Dios y Su amor incondicional.
¿Desea usted tener una relación íntima con Dios?
¿Desea tener conversaciones con Dios como las tuvo Moisés?
Destruyendo barreras

José Cabanillas
Pastor Asistente
