LAS ARMAS DEL CREYENTE PARA DESTRUIR FORTALEZAS
“Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortaleza”
2 Corintios 10:4
El contexto de Corintios 2:10 se sitúa en una carta escrita por el apóstol Pablo a la iglesia en Corinto, una comunidad que enfrentaba divisiones y desafíos, tanto internos como externos. Pablo se defiende de las críticas que ha recibido, de aquellos que cuestionan su autoridad y su apostolado. En este capítulo, Pablo aborda la naturaleza de su ministerio y la forma en que se enfrenta a sus oponentes.
El apóstol enfatiza que su lucha no se basa en métodos carnales o en la sabiduría humana, sino en ataques satánicos. Pablo habla de las armas que los creyentes utilizan en su vida cristiana, enfatizando que no son armas físicas, sino “poderosas en Dios” para que los creyentes se enfrenten a las adversidades y desafíos. Estas armas son eficaces porque provienen del poder de Dios.
Las armas espirituales incluyen la Palabra de Dios, la oración, la fe, el amor y la obediencia a los mandamientos de Dios. La obediencia nos ayuda a permanecer firmes en la voluntad del Señor que nos permite enfrentar las adversidades con humildad, confianza y valentía.
La mención de la «destrucción de fortalezas» sugiere que hay estructuras de pensamiento, ideologías y sistemas de creencias que se oponen a la verdad de Dios, y estas armas son capaces de destruirlas; de tal manera que los creyentes están listos para obedecer la voluntad de Dios y llevar a cabo su obra en el mundo.
Pero a pesar de haber recibido las armas espirituales de Dios…
¿Qué es lo que le hace tropezar en la fe?
¿Es usted propenso al desaliento o a la apatía?
¿Batalla con la lujuria?
¿Es vulnerable al orgullo?
Si espera hasta hallarse en medio de la tentación para luchar contra ella, caerá. Sin embargo, puede ganar la batalla contra su carne alistando sus defensas antes de que empiece la pelea.
¿Qué debe hacer?
- Identifique los pensamientos que le incitan a pecar, o sentirse vulnerable.
- Haga como Jesús hizo cuando fue tentado y use las Escrituras como escudo.
- Pídale a Dios que le revele los versículos que mejor combaten los pensamientos que le hacen tropezar.
- Entregue al Señor sus pensamientos y aliste sus defensas. Puede llevar tiempo, pero Dios es Todopoderoso para conducirle a la victoria sobre la tentación.
Este versículo nos enseña lecciones importantes sobre la batalla espiritual y la dependencia en el poder de Dios. Al enfrentar obstáculos y desafíos en nuestra vida cristiana, es vital recordar que no estamos luchando contra personas, sino contra fuerzas espirituales que “se oponen a Dios”.
La oración, la meditación en la Palabra de Dios y el apoyo de nuestra célula, zona, sector e iglesia pueden ser nuestras mejores defensas y ofensivas en la batalla espiritual.
Al usar las “armas espirituales” que el Señor nos ha otorgado, podremos derribar las fortalezas del enemigo y avanzar con el propósito de Dios en nuestra vida y en el mundo. No estamos solos en esta batalla espiritual, sino que contamos con el poder y la dirección de Dios. Recordemos:
“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo”
(1 Juan 4:4)
Destruyendo barreras

José Cabanillas
Pastor Asistente

Me ayuda este mensaje ya que estoy pasando por momentos difíciles en lo personal y familiar.