EL PADRE NUESTRO 5
“El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.” (Mateo 6:11)
Aunque esta es una expresión de fácil entendimiento; sin embargo es necesario saber por qué el Señor Jesús la enseñó como modelo de oración, para que de acuerdo a ese sentir, cada uno de los discípulos y seguidores de Cristo, puedan expresarlo con toda confianza. Pues, cada uno de nosotros debe saber que nuestro Padre Celestial es nuestro sustentador y proveedor. Es un grave error pensar que, cada uno de nosotros seremos capaces de suplir todas y cada una de nuestras necesidades. De ninguna manera, pues será nuestro Padre Celestial, quien nos proporcionará todo lo que necesitamos.
Cuando oramos así: Padre nuestro “El pan de cada día, dánoslo hoy.”
Sin lugar a dudas que estamos confiando en nuestro buen Padre que:
- LE INTERESAN NUESTROS CUERPOS. Y de verdad que Jesús lo mostró una y mil veces que le interesaba la salud de su pueblo, por eso pasó tanto
tiempo sanando enfermedades. Pero, no solo eso; sino que, dio de comer a sus seguidores. Se preocupó cuando una enorme cantidad de gente salió al
desierto a escucharlo, y estando todo el día con ellos, siendo el lugar apartado, solitario, muy avanzado el día y no teniendo nada que comer, para
colmo de males, sus hogares muy distantes; entonces, el Señor se dignó en alimentar como se conoce en los evangelios: La alimentación de los cinco mil
(se contaban solo los varones), y que ha decir verdad probablemente eran entre quince mil y veinte mil persona en total. - NOS ENSEÑA A CLAMAR CADA DÍA. El hombre se muestra ansioso al no conocer el futuro lejano y genera mucha preocupación. Pero esta frase del
Padre nuestro, nos enseña a clamar por el pan de cada día. Esto debe hacernos recordar que cuando el pueblo de Dios estaba cruzando el desierto,
en su salida de Egipto; esperaban que lloviera pan del cielo cada día, sin mayor afán ni preocupación. Porque nuestro Padre Celestial es bueno, más
allá de lo que nos imaginamos. Y que está dispuesto a satisfacer nuestras necesidades. - UBICA A DIOS EN EL LUGAR QUE LE CORRESPONDE. Porque da la ubicación correcta a Dios, es decir, admite que Dios, es el que suple nuestras
necesidades; y de él recibimos el alimento necesario para mantener nuestra vida. Pues hasta ahora nadie ha podido crear una semilla que crezca y dé
fruto. De todo lo creado por él nos alimentamos. - NOS ENSEÑA A NO SER EGOÍSTAS. La vida nos enseña que la riqueza no está equitativamente repartida. Unos tienen más, otros tienen menos y hay
otros que no tienen nada. La expresión: «El pan decae día, dánoslo hoy.” Busca que nadie se quede sin un pan en su boca. Esto nos enseña a no ser
egoístas, sino mas bien, a saber compartir con los que no tienen. Sin duda habrán escuchado la frase: “el mundo da vueltas”, lo que quiere decir es que,
hoy tenemos y mañana nos puede hacer falta; por eso debemos de compartir ahora, para que otros lo hagan con nosotros cuando lo necesitamos.
En esta parte de la oración, el Señor nos enseñó a pedir por lo suficiente y necesario para seguir viviendo, y no solamente por la comida, sino también por todas las necesidades materiales, que son importantes para poder vivir en este mundo.

Vicente Alcántara Ulloa
Pastor Supervisor
