TORMENTAS Y LLUVIAS
“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las
hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su
casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba sobre la roca”
(Mateo 7.24–25)
Un sabio es acudir a la Palabra de Dios en busca de dirección, para edificarle y enseñarle Sus caminos de las Escrituras.
La casa representa la “vida religiosa,” “la lluvia el juicio divino”. El constructor sabio “construye una casa”, “la casa de su vida”. Una vez en el mundo no podemos escapar del hecho de estar construyendo nuestras vidas. Como “construimos nuestras vidas” determina en que clase somos colocados.
Las situaciones que usted enfrente hoy, bien pueden edificarle o derribarle. Las buenas noticias son que de usted depende que hagan una u otra cosa. Usted puede invitar a Dios a obrar a través de sus circunstancias para desarrollar su fe y su carácter, o puede permitir que los problemas le controlen. La clave es a quién le permite interpretar” lo que le sucede. El constructor sabio enfrenta “tormenta” ya que siempre existió y habrá tormentas en la vida. El hombre sabio no está exento de “tormentas” por el hecho de construir una casa.
De hecho, el principal motivo para construir una casa solida es asegurarse que podrá resistir todas las “tempestades.”
Existen diversas clases de “lluvias y tormentas” como:
Enfermedad, tristeza, muerte, quejas, sufrimiento, chisme, pobreza, etc.
Cristo es la única roca, el único fundamento sobre el cual podemos “construir” y estructurar nuestras vidas. La Escritura dice:
“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (1 Co. 3:11).
“Los sabios son conocidos por su entendimiento….” (Proverbios 16: 21a).
El constructor sabio construye con sabiduría; la diferencia del “fundamento”. “Si una persona construye su vida sobre Cristo”, nunca cae, no importa cuán severa sea la “tormenta.”
Dios bendice a quienes oyen la Palabra de Dios y la guarda (Lucas 11:28), y Cristo promete bendición a quienes escuchan y reciben las cosas que él dijo. (Juan 13:17)
El de “corazón sabio” recibirá más y más instrucciones del Señor. Su vida está dirigida día tras día a través de todas las “tormentas de la vida,” aun a través de la eternidad.
“La casa” representa la vida religiosa, “la lluvia” el juicio divino. Solamente una vida religiosa fundada en la obediencia a la Palabra de Dios permanece de pie.
CONCLUSION
El constructor sabio construye una casa, “la casa de la vida”. Sobre la Roca que es Cristo.
El hombre sabio no está exento de tormentas por el hecho de construir una casa. De hecho, el principal motivo para construir una casa solida es asegurarse que podrá resistir todas las tempestades. “La lluvia cae sobre justos y pecadores” (Mateo 5:45)
Existen diversas clases de “lluvias y tormentas”:
El de “corazón sabio” recibirá más y más instrucciones del Señor. Su vida está dirigida día tras día a través de todas “las tormentas de la vida”.
Destruyendo barreras

José Cabanillas
Pastor Asistente
