ELIMINANDO LOS OBSTACULOS DE LA VIDA
“Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que, si tuvieras fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá y se pasará; y nada os será imposible”
Mateo 17:20
Mateo 17:20 se encuentra en el contexto de un episodio en el que los discípulos de Jesús no pudieron expulsar un demonio de una persona. Después de que Jesús intervino y realizó la liberación, los discípulos le preguntaron por qué ellos no pudieron hacerlo. La respuesta de Jesús fue que su fe era insuficiente.
Para comprender mejor este versículo, estudiemos tres frases importantes:
1. ¿Qué quiere decir Cristo con “fe como un grano de mostaza”?
El grano de mostaza era conocido por su pequeñez, la más pequeña de todas las semillas; sin embargo, crecía hasta convertirse en uno de los mayores arbustos. Imagínate un grano de mostaza en la mano de una persona con su potencia de crecimiento y uso; así es con la fe. Es real y es pequeña; sin embargo, tiene enorme poder de crecimiento y uso para nuestro ministerio:
“Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis” (Mt. 21:22).
“Jesús les dijo: si puedes creer, al que cree todo le es posible” (Mr.9:23).
2. Jesús dijo: “Diréis a este monte, pásate de aquí allá y se pasará”
En el contexto judío del primer siglo, las montañas eran vistas como obstáculos insuperables. El uso de esta imagen por Jesús era una metáfora común en la enseñanza rabínica para describir la superación de grandes desafíos.
Los judíos entendían claramente que lo que quería decir Jesús con “mover montañas” era “remover dificultades” y, por más grandes que fueran en la vida humana, pueden ser removidas mediante la fe. Oración y fe pueden hacer cualquier cosa por Dios, remover montañas de temor, desilusión, depresión, desesperación, enfermedad, culpa, soledad, persecución; son tipos de montañas que obstaculizan el camino del hombre. Todos estos obstáculos pueden ser superados mediante oración y fe, orando y creyendo en Dios.
3. Dijo Jesús: “Y nada os será imposible”
Ninguna tarea encomendada por el Señor va a ser imposible de realizar cuando la persona que recibe el mandato permanece en contacto con Dios. Entonces ninguna carga será demasiado pesada que no se pueda soportar. “Para Dios todas las cosas son posibles” (Mt 19:26), “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Fil 4:13)
Cuando Dios le llama a una tarea o permite una prueba, Él asume la plena responsabilidad por eliminar los obstáculos que le impidan triunfar. Así que debe responder con fe.
La fe que Jesús describe no es una simple creencia intelectual, sino una confianza activa que produce resultados visibles. La fe verdadera tiene el poder de cambiar circunstancias, mover montañas, y superar desafíos que parecen insuperables.
La fe, aunque pequeña, tiene un poder transformador cuando se deposita en Dios. Este versículo nos desafía a vivir una vida de fe activa, confiando en que Dios puede mover cualquier montaña que encontremos en nuestro camino.
¡Hermano!
Hoy, toma un paso de fe. Identifica la “montaña” que enfrentas en tu vida y, en oración, entrégala a Dios. Confía en Su poder y declara con fe que Él es capaz de remover cualquier obstáculo. No permitas que la duda te detenga; vive con la certeza de que Dios hará lo imposible en posible.
Alimentémonos recibiendo los nutrientes, escuchando la palabra de Dios, haciéndolo con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con todas nuestras fuerzas, tener una plena comunión con Dios y que nuestra fe crezca. Pues el crecimiento lo da Dios.
¡Preguntas personales!
Sin importar lo que esté enfrentando o cuán difícil parezca ser la tarea, siempre mire a Dios para lograr la victoria. Él es su esperanza eterna, infalible, que puede remover cualquier obstáculo cuando usted confía en el Señor. Por ejemplo:
¿El trabajo, las relaciones personales, la economía o la salud?
Como seguidor de Jesucristo, te garantiza una vida segura. Puedes enfrentar muchas montañas, pruebas, dificultades y adversidades durante toda su vida. Así que:
¿Cómo responde cuando enfrenta lo que parece ser un obstáculo o un problema abrumador?
¿Deja que se expanda el peligro? ¿Se entrega al desaliento? ¿Se da por vencido?
Destruyendo barreras

José Cabanillas
Pastor Asistente
