RESTABLECIENDO NUESTRAS RELACIONES PERSONALES
“Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial”
Mateo 6:14
Para entender plenamente Mateo 6:14, es crucial considerar el contexto histórico y literario en el que fue escrito. Este versículo forma parte del Sermón en la Montaña, un discurso extenso de Jesús que se encuentra en Mateo 5-7. En este discurso, Jesús aborda temas como la ley, la moralidad, la oración y, específicamente, el perdón.
Este pasaje se centra en el tema del perdón, una virtud fundamental en la vida cristiana que refleja la misericordia de Dios hacia la humanidad. En un mundo donde el resentimiento y la venganza pueden dominar las relaciones, Jesús nos llama a adoptar una postura de perdón, destacando la importancia de este acto, tanto para nuestra vida espiritual como para nuestras interacciones diarias.
Guardar rencor puede parecer más fácil que perdonar, pero este versículo nos recuerda que el perdón es un acto de obediencia y fe. Al perdonar, no solo seguimos el ejemplo de Cristo, sino que también nos liberamos de las cadenas que el resentimiento puede crear. También nos invita a reflexionar sobre nuestra propia necesidad de perdón. “Todos hemos cometido errores y ofensas, y al reconocer nuestra fragilidad humana, se nos insta a extender la misma gracia que hemos recibido”. Además, el perdón actúa como un liberador emocional; cuando perdonamos, liberamos el peso de la amargura y el resentimiento, permitiendo que el amor y la paz de Dios fluyan en nuestros corazones.
¡Hermano!
¿Has lastimado a algún ser querido? Si usted no lidia con el problema de forma rápida, es probable que la amargura eche raíces profundas en su espíritu, y eso nunca es bueno. Esto produce esclavitud emocional, conduce a unas relaciones personales rotas y le impide experimentar el gozo y la libertad para la que Dios le creó.
No albergue una falta de perdón. Tenga un corazón bondadoso con aquel que lo ofendió, tal como Jesús lo tuvo con usted, y permítale que restaure sus relaciones personales. Dios le dará un amor profundo por esa persona, así como lo hizo Cristo por usted en el Calvario. Finalmente, al considerar el perdón en nuestras vidas, debemos recordar que también somos recipientes del perdón divino.
Destruyendo barreras

José Cabanillas
Pastor Asistente
