¡PAPÁ ESTÁ AQUÍ!
“Tan compasivo es el Señor con los que le temen
como lo es un padre con sus hijos.”
Salmos 103:13
Se disputaba la carrera semifinal de 400 metros, en los Juegos Olímpicos de verano, en Barcelona, el año 1992. Derek Redmond era el favorito para llevarse la de oro a casa. Esta competencia había demandado un entrenamiento extremo para él, incluyendo una cirugía en su tendón de Aquiles.
¡Pla! Sonó la bala que anunciaba la salida. Los corredores partieron, pero algo sucedió que robó la atención del público. Faltando menos de 200 metros para llegar a la meta, Derek sintió un tirón en el tendón de la corva y cayó al piso con inmenso dolor. Rápidamente se movieron los médicos para atenderlo, pero ese no era el final de la carrera. Aún con el dolor visible en su rostro, Derek se puso de pie y empezó a cojear hacia la meta. De pronto, su padre rompió el cerco policial, saliendo de su asiento, en pos de su hijo. Lo abrazó mientras le decía, “aquí estoy hijo, debes parar, no tienes nada que demostrar.” Tengo que terminar la carrera papá, le dijo Derek: “Entonces vamos a terminarla juntos”, le dijo su papá, y así fue.
Esa tarde, padre e hijo, cruzaron juntos la meta, ante el aplauso y respeto de 65,000 personas.
No pocas veces me he sentido débil en la vida, atravesar momentos de dolor, sufrir pérdidas, pasar por situaciones que parecían asfixiarme, enfrentar desilusión, te lleva sin duda a caminar más lento; pero, el versículo de hoy nos lleva a recordar que nuestro padre celestial tiene tanta compasión que nunca nos deja solos en el camino. Su amor nos alcanza sin importar la situación o condición en la cual nos encontramos.
Así es el amor de Dios con nosotros, nos ayuda en medio de nuestro mundo herido, nos abraza y nos ayuda a cruzar la meta. Podemos escuchar siempre con su voz dulce y firme al mismo tiempo: Tranquilo hijo, ¡Papá está aquí! Podemos confiar en Su actuar amoroso y fiel para con los suyos.
¡Estudia la Palabra! ¡Enseña la Palabra! ¡Predica la Palabra!

Daniel Alcántara
Pastor Titular
