UN VERDADERO CREYENTE
“Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.”
Colosenses 4:12
Todos luchamos cada día por ser mejores. Por tener una conducta que le agrade a Dios, por ser buenos creyentes, por ser ejemplo de las generaciones que vienen detrás de nosotros, las cuales buscan un referente en la vida a quien imitar.
Pero, quizá el mejor ejemplo de un verdadero creyente sea alguien como Epafras, de quien Pablo, al escribir a los colosenses, menciona que es un hombre comprometido. ¿En qué estaba comprometido? Bueno, el mismo texto descrito por Pablo lo indica:
1. COMPROMETIDO CON LA IGLESIA. Epafras era de Colosas. Conoció al Señor en una visita que hizo a Éfeso, mediante el ministerio de Pablo. Al regresar Epafras a su tierra fundó la iglesia; así que ya se puede Ud. imaginar el grado de compromiso y responsabilidad que tenía con la misma. El texto dice: “Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros.” (Col. 4:12a)
Cuánto no desearíamos tener creyentes como Epafras, que no solo fundó la iglesia, sino que también abrió su casa para que esta funcionara. Ahora, hay creyentes que no tienen compromiso con la iglesia. No abren sus casas porque no tienen muebles. Y cuando lo consiguen tampoco lo abren porque estos se ensucian.
2. COMPROMETIDO CON CRISTO. Nada más precioso que un creyente verdadero tenga un grande compromiso con la Novia de Cristo y con ÉL. El texto lo aclara: “siervo de Cristo” (Col. 4:12b). Amaba al Señor y le servía incondicionalmente en Su iglesia.
Cuánta falta hace ahora creyentes como Epafras. Que no solamente hacen acto de presencia los días domingos, sino que están dispuestos al servicio cuando el Señor lo requiera.
3. COMPROMETIDO CON LA ORACIÓN. Sin duda, la oración como una disciplina espiritual es imprescindible en la vida del pastor, del líder, del verdadero creyente, ya que es a través de ella que recibes los recursos necesarios para tener una vida victoriosa. Y así mismo das a conocer al Señor tus limitaciones, como tus necesidades.
En Epafras, la oración era una constante de vida. Pablo testifica de él: “siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones,” (Col. 4:12c).
4. COMPROMETIDO CON LA MADUREZ. Todo verdadero creyente jamás se estanca. En la vida cristiana no hay lugar para la holgazanería, sino para la diligencia en el crecimiento y la madurez. Por eso la preocupación de Epafras era que todos en la iglesia llegaran a tener una madurez espiritual, muy necesaria para bregar con el mundo, con Satanás y con la carne. Fíjese en el texto:“para que estéis firmes, perfectos, y completos en todo lo que Dios quiere.” (Col.4:12d). El interés de Epafras era que todos los creyentes de la iglesia en Colosas llegasen a ser, creyentes sólidos, maduros e íntegros en la vida cristiana. Ya que esto, es el deseo del Señor.
Tú como creyente, sabes mejor que nadie, si tu compromiso está desarrollado en estas cuatro áreas o ¿en cuántas de ellas no estás encaminado? Examínalo.
¡Con la expectativa de verte!

Vicente Alcántara Ulloa
Pastor Supervisor
