FILEMÓN: Características de un hombre que vive la Palabra
“4 Doy gracias a mi Dios, haciendo siempre memoria de ti en mis oraciones,5 porque oigo del amor y de la fe que tienes hacia el Señor Jesús, y para con todos los santos; 6 para que la participación de tu fe sea eficaz en el conocimiento de todo el bien que está en vosotros por Cristo Jesús. 7 Pues tenemos gran gozo y consolación en tu amor, porque por ti, oh hermano, han sido confortados los corazones de los santos. … 21 Te he escrito confiando en tu obediencia, sabiendo que harás aun más de lo que te digo. 22 Prepárame también alojamiento; porque espero que por vuestras oraciones os seré concedido.” – Filemón vv.4-7; 21-22
Cuando hablamos de personajes bíblicos rápidamente viene a nuestra mente los nombres de Abraham, Moisés, Josué, David, Pedro, Pablo, etc. Estoy seguro que muy pocos podrían acordarse de Filemón, y ver en él hermosas características que Pablo pudo describir.
Estudiando esta pequeña carta, realmente he quedado impresionado como un hombre de Dios, casi un “NN” en la lista de los “personajes populares de la Biblia” puede mostrarnos a Jesús con tantas características que evidencian a un hombre que estudiaba, vivía y enseñaba la Palabra de Dios.
¿Qué sabemos sobre Filemón? Era un cristiano rico y líder de una iglesia que se reunía en su casa, probablemente era la iglesia de Colosas. Fue evangelizado por el apóstol Pablo. Tenía un esclavo llamado Onésimo. En algún momento, Onésimo escapó, posiblemente después de robarle a Filemón, y huyó a Roma. Pablo, desde prisión, se encontró con Onésimo, lo convirtió al cristianismo y le escribe a Filemón pidiéndole que lo recibiera de nuevo no como un esclavo, sino como un «hermano amado en el Señor” (vv.8-19). Pablo lo amaba y era uno de sus colaboradores: “Pablo, prisionero de Jesucristo, y el hermano Timoteo, al amado Filemón, colaborador nuestro,” (v.1)
Veamos las características de este hombre de Dios:
- Era un hombre de Buen Testimonio (v.5a): “porque oigo del amor y de la fe que tienes hacia el Señor Jesús,”
El impacto era tal de la vida de Filemón, que su testimonio había llegado lejos a los oídos del apóstol Pablo. Y es que un verdadero discípulo es luz y sal a los que le rodean, mostrando a Jesús en su diario vivir. ¿Podrían hablar así de nosotros? Nuestro testimonio puede acercar o alejar a personas de Jesús y Su Iglesia. Sigamos el ejemplo de Filemón.
2. Era un hombre que amaba a sus hermanos (v.5b): “porque oigo del amor … para con todos los santos.”
Quien ama al Señor sin duda ama a su comunidad de fe. Filemón vivía la enseñanza de Jesús acerca del nuevo mandamiento descrito en Juan 13:34-35: “34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. 35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.” ¿Amamos a nuestros hermanos? ¿Nuestro amor por ellos es incondicional?
3. Era un hombre que conocía la Palabra (v.6): “para que la participación de tu fe sea eficaz en el conocimiento de todo el bien que está en vosotros por Cristo Jesús.”
Sin duda la Palabra de Dios guiaba su vida, decisiones, sentimientos, etc. Un hombre que se deja guiar por el “escrito está”, es un instrumento de bendición en las manos del Señor. Estudiar y vivir la Palabra no sólo bendice nuestra vida, también bendice las vidas de los que nos rodean.
4. Consejero y Amigo (v.7): “Pues tenemos gran gozo y consolación en tu amor, porque por ti, oh hermano, han sido confortados los corazones de los santos.”
Es probable que sus palabras de ánimo consolaba a sus hermanos, y su forma de expresar el amor de Cristo lo llevaba a ser un amigo el cual todos anhelan tener. ¿Nuestros más cercanos pueden decir que son bendecidos con nuestra amistad? Oro porque Dios me permita ser un amigo consejero que bendiga a mi familia espiritual.
5. Obediente a sus autoridades (v.21): “Te he escrito confiando en tu obediencia, sabiendo que harás aun más de lo que te digo.”
Vivimos en un mundo totalmente rebelde y crítico a sus autoridades, y a veces ello lo trasladamos a la iglesia de Cristo. Dios nos diera humildad, amor y sujeción para servir codo a codo con quienes el Señor ha puesto en nuestra vida para liderarnos. ¿Somos obedientes a nuestros líderes y pastores? La sujeción implica obediencia al Señor y amor a sus siervos.
6. Generoso y Hospedador (v.22a): “Prepárame también alojamiento;”
Estas cualidades se han perdido a lo largo del tiempo. No debemos olvidar que nuestro hogar también está al servicio del Señor. Con mi familia nos gozamos cuando podemos hospedar a los siervos, atender a los santos, e incluso está abierta para el servicio celular. ¿El Dios que habita y reina en el templo también habita y reina en nuestro hogar? Ser hospedador y generoso es reconocer que todo lo que tenemos es fruto de la bendición del Señor. Además, estas características describen a un corazón que no gira alrededor de las cosas terrenales.
7. Hombre de oración (v.22b): “… porque espero que por vuestras oraciones os seré concedido.”
Pablo sabía que Filemón era intercesor cuyas oraciones Dios escuchaba. Que hermosa cualidad espiritual de un hombre cuya vida y ministerio era de bendición incluso para sus líderes espirituales. ¿Somos personas de oración?
Un hombre que estudia y vive la Palabra de Dios, sin duda su vida ministra a otros. El Señor nos permita ser de bendición para nuestra comunidad cristiana, tal cual como Filemón lo fue para su tiempo. Su testimonio sigue hablando hasta hoy de una fe que da fruto.
¡Con amor fraternal!

Daniel Alcántara
Pastor Titular

Amén 🙏
“…porque por ti, oh hermano, han sido confortados los corazones de los santos.” Amén 🙏🏼