DESCANSA EN LA BONDAD DE DIOS
5“Clemente es Jehová, y justo;
Sí, misericordioso es nuestro Dios.
6 Jehová guarda a los sencillos;
Estaba yo postrado, y me salvó.
7 Vuelve, oh alma mía, a tu reposo,
Porque Jehová te ha hecho bien.”
Salmos 116: 5-7
Hay momentos en los que el corazón humano se cansa. Nos agotamos por las luchas, las decepciones, las esperas y las oraciones que parecen no tener respuesta. Pero el salmista nos recuerda algo profundo y consolador: Dios no ha cambiado. Su bondad sigue siendo real, su misericordia sigue activa y su justicia no se detiene. En este salmo, el escritor habla desde la experiencia de alguien que ha pasado por el dolor, pero ha visto la mano fiel del Señor levantándolo. Y desde esa experiencia, nos invita a encontrar nuevamente descanso en Dios.
- Dios es justo y misericordioso con los que le buscan (v. 5)
El salmista reconoce dos aspectos del carácter divino que parecen opuestos pero que en Dios se unen perfectamente: la justicia y la misericordia. Dios no pasa por alto el pecado, pero tampoco abandona al que se arrepiente.
Él es justo para corregir, pero misericordioso para perdonar.
Muchas veces, cuando enfrentamos pruebas, pensamos que Dios nos ha olvidado, pero en realidad está mostrando su justicia formadora y su misericordia restauradora.
Cuando entendemos esto, ya no rechazamos Su corrección, sino que descansamos en Su propósito. Como dice Lamentaciones 3:22-23: “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias; nuevas son cada mañana.”
Cada día que amanece, Dios vuelve a recordarnos: “Sigo siendo bueno contigo.”
- Dios guarda, levanta y da reposo al corazón sencillo (vv. 6-7)
El Señor se inclina hacia los humildes, los sencillos, los que reconocen su necesidad de Él. “Jehová guarda a los sencillos”, dice el salmista, y esa palabra guardar implica protección, cuidado constante, como un padre que vela por su hijo dormido.
Cuando estamos “postrados”, sin fuerzas, Dios no nos exige correr, solo nos invita a descansar en Él.
Por eso el salmista se dice a sí mismo: “Vuelve, oh alma mía, a tu reposo.”
No es que el problema haya desaparecido, sino que ha recordado quién es su Dios.
La verdadera paz no viene cuando todo se arregla, sino cuando el corazón se rinde ante el Dios que sostiene todas las cosas.
Conclusión
El salmo termina con una nota de descanso: “Porque Jehová te ha hecho bien.”
Podemos mirar atrás y ver que, incluso en los días difíciles, Dios ha sido fiel. Nos ha sostenido, perdonado y enseñado.
Hoy, este mensaje te invita a recordarle a tu corazón: “Vuelve a tu reposo, alma mía, porque Dios ha sido bueno contigo.”
Cuando recuerdas su bondad pasada, recuperas confianza para el presente.
No importa lo que estés viviendo: el mismo Dios que te levantó una vez, volverá a hacerlo.
Descansa en su justicia, confía en su misericordia y deja que tu alma encuentre reposo en Su bondad eterna.
¡Creciendo en la Palabra y viviendo juntos en santidad!

Luiggi Naveda
Pastor Asistente

Cuando miro hacia atrás veo su fidelidad, veo que tenía que haber pasado por dificultades que me han hecho más fuerte y a la vez entender que siempre estuvo conmigo, sosteniendome, porque es mi padre amoroso lleno de detalles para quienes lo amamos.
Gracias por el alimento espiritual. Dios bendiga su Ministerio. Toda Honra Honor y Gloria sea para Nuestro Padre Celestial.
“El mismo Dios que te levantó una vez, volverá a hacerlo…” Amén! 🙏🏼 Gracias Señor por tu misericordia!