¿DÓNDE ESTÁ DIOS CUANDO SE SUFRE?
“54 Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él. 55 Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, 56 y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios.57 Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él … 59 Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. 60 Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.”
Hechos 7:54-60
Es muy común escuchar esta pregunta cuando los tiempos son duros: una enfermedad, la crisis económica, el desempleo, la muerte de un ser amado, etc. En estos versículos encontramos la respuesta precisa a una pregunta que se ha planteado a lo largo de los años.
Creo que muy fácilmente olvidamos que vivimos en un mundo corrupto, con cuerpos corruptibles, que de diversas formas experimentamos el dolor, la tristeza e incluso la muerte. El ser cristiano no nos exime atravesar los valles de sombra y de muerte. ¡Es parte de nuestro andar!
Esteban puede responder claramente a esta pregunta, que en medio de su sufrimiento, siendo apedreado y luego asesinado por mantenerse firme en la fe, vio al Señor Jesús a la diestra del Padre, en Su lugar, con toda Su gloria y majestad. Quizás sea difícil entenderlo en el momento de la crisis, pero el Señor no ha dejado de estar en Su lugar manejando los hilos de la historia.
Las últimas palabras de Esteban bien podían estar cargadas de reclamo, incomodidad, y hasta queja contra Dios; pero no, su corazón firme en la Palabra no le permitió perder el enfoque, aun cuando su cuerpo sufría un dolor indescriptible. No solo invocó el nombre del Señor por su propia vida; sino, al mismo tiempo, pidió clemencia y gracia por los que le causaban dolor. ¿Actuaríamos nosotros así? Solo un corazón sano y equilibrado en la Palabra de Dios puede actuar así.
¿Qué tiempo estás atravesando hoy? ¿Te has planteado la pregunta inicial? Amados, el Señor es digno de ser adorado en todo tiempo, en salud o en enfermedad, entre lágrimas y en medio de sonrisas. Ninguna circunstancia puede empañar la gloria de Dios y, por ende, debemos levantar nuestra voz y más aún nuestro corazón.
No siempre se escribe un devocional en tiempos de quietud y descanso, a veces nace en tiempos de agotamiento y tristeza; pero uno sigue aprendiendo qué bendito es el nombre del Señor cuando da, y bendito sea Su nombre cuanto quita. ¡Gloria sea a nuestro amado Señor Jesucristo!
Ayer, una oveja de mi amada iglesia me escribió lo siguiente: “crecer en el Señor no es sencillo, pero estar en tus zapatos es lo más parecido a ser como Cristo.” El Señor también se muestra a través de la familia espiritual. Una vez más, ¡gloria sea al Señor! Pero, quizás, me gustaría añadir algo, sobre todo para aquellos que están enfrentando un tiempo complicado: “En medio de tu sufrimiento imita a Cristo en medio de Su sufrimiento”. Seguir firme aún en tiempos que uno no espera.
¿Dónde está el Señor cuando se sufre? ¡Sí! En el mismo lugar de siempre, en toda Su majestad, digno de ser adorado entre cantos y entre lágrimas.
¡Estudia la Palabra! ¡Vive la Palabra! ¡Enseña la Palabra!

Daniel Alcántara
Pastor Titular

Amén cuan bueno es adorar a Dios en momentos buenos y momentos malos siempre Dios recibirá nuestra adoración porque el sigue siendo Dios
Que preciso pastor, amen x la Palabra de Dios, y este devocional en todo momento alabar y adorar a nuestro Señor.
En el versículo resalta que pese a las adversidades en lo que no creen o las cosas que no le agradan a Dios, son un conflicto, un obstáculo, por eso esto conlleva a no seguir esos pasos, dejar a la voluntad de Dios, mediante nuestras acciones como las devocionales, orar todos los días y leer cada versículo, cómo Jeremías 29:11, alabar con alabanzas gozo y alegría🙌🏻✨