¿CONFIANDO EN DIOS EN TODO TIEMPO?
«Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo.»
(Eclesiastés 3:1)
La vida está llena de estaciones: momentos de alegría, tristeza, éxito y fracaso. Este poema en Eclesiastés 3 nos invita a reflexionar sobre cómo todas estas experiencias tienen un propósito divino. Desde el nacimiento hasta la muerte, desde el llanto hasta la risa, todo tiene un tiempo determinado por Dios. Este pasaje nos habla de los contrastes de la vida, de las experiencias que nos hacen sentir vivos, pero también de aquellas que nos desafían y nos duelen, la vida está llena de estos contrastes, pero en medio de todos ellos, Dios está presente.
Es fácil pensar que, cuando las cosas van mal, Dios está distante o ausente y aunque el mal parece tener poder en el mundo, la soberanía de Dios nunca se ve alterada, Dios sigue gobernando, incluso cuando no entendemos lo que estamos viviendo. Dios está con nosotros en todo tiempo.
Por eso debemos confiar en Él, tener fe en Su soberanía, y a saber que en cada temporada, Él tiene un propósito. Dios ha puesto «la eternidad en el corazón del hombre» (Eclesiastés 3:11), lo que significa que nuestro corazón anhela algo más allá de las circunstancias presentes. Dios nos ha creado para la eternidad y, aunque las estaciones de la vida cambian, Él es inmutable.
En los momentos de dificultad, Dios nos da esperanza para enfrentar el dolor y la tristeza, y nos ofrece paz en medio de la tormenta. Como sus hijos, debemos orar para que el Espíritu Santo nos dé sabiduría para entender y responder adecuadamente a cada estación de la vida. Confiemos en que Dios tiene un propósito eterno, incluso cuando no podamos verlo claramente.
Señor, gracias por recordarnos que todo tiene un propósito bajo el cielo. Ayúdanos a confiar en Tu soberanía en cada estación (etapa) de nuestra vida. Te pedimos que nos des sabiduría para entender y caminar con fe, sin importar las circunstancias. Gracias por Tu amor inquebrantable y por la esperanza que tenemos en Cristo. Amén.

Alex Plasencia
Pastor Asistente
