LA RECOMPENSA DEL CREYENTE
Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos. Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Mateo 6:1-4
A Dios le importa en gran manera lo que hace una persona. Él espera que los hombres sean buenos y hagan buenas obras en el mundo, que ayuden a otros tanto personalmente como por medio de dádivas generosas y sacrificiales.
1. Dar limosnas, buenas obras y dádivas a otros.
1.1. La palabra “limosna” significa hechos justos a fin de suplir las necesidades de los pobres. Para los judíos dar limosnas y justicia significaba lo mismo, lo más grande que un judío podía hacer era dar limosnas; era la primera obra de la religión. El dar limosnas le aseguraba a uno “justicia y salvación”. Cristo advirtió que había un gran peligro en dar limosnas y hacer justicia, No den por el reconocimiento, de lo contrario perderán su recompensa.
1.2. Existe la motivación equivocada para hacer justicia. Cristo señala la motivación del corazón humano para dar y hacer justicia. Malo es dar limosnas de modo que los hombres nos vean. No se trata de que una persona deje de hacer el bien, pero debe cuidarse de como da y como hace el bien.
1.3. Dar motivaciones equivocadas es hipócrita.
a. La palabra “hipócrita” se refiere a un actor que hace una interpretación, que interpreta un papel en el escenario; una máscara, un cuadro ficticio, demostrando ser algo que no es.
b. Es “tocar la trompeta “ante uno mismo: tocar la propia trompeta en auto alabanza.
c. Es “tocar la trompeta” en la sinagoga, tocar la trompeta en la iglesia, ante los religiosos, es procurar la alabanza de los religiosos.
1.4. Dar por el reconocimiento
Solamente es recompensado en esta tierra, se recibe solamente el reconocimiento de los hombres.
1.5. La persona que da por motivaciones falsas, fracasa de diversas formas.
2. Tres cosas se pueden decir acerca de la persona que escoge la recompensa del hombre por encima de la de Dios:
2.1. Ha escogida la recompensa más pobre.
2.2 Se ha engañado a sí misma.: ¡Que terrible destino!
2.3. Ninguna esperanza ni expectativa de un futuro mejor, más allá de este mundo
3. MOTIVACION CORRECTA:
¿Cuál es la motivación correcta para hacer el bien y dar limosnas?
“No sepa tu izquierda lo que hace tu derecha”: dar sin prestar atención a lo que estás dando y haciendo. Hacerlo por una compulsión interior de dar y ayudar, Mantener la mente en la necesidad, no en lo que estas haciendo y en los beneficios que puedas recibir. No alientes tales pensamientos egoístas. Limítate a amar y a preocuparte y a interesarte al tiempo que das y haces el bien,
3.1. Existe una “sola motivación correcta para dar limosnas y hacer justicia”: ayudar a los necesitados.
3.2. Hay personas que conocen y viven conscientes de la miseria, infortunio y desesperante angustia del mundo.
3.3. Hay personas que aman y se preocupan tanto que desean ayudar a los que necesitan ayuda,
4. Hay dos razones por la cuales hacer el bien silenciosa y secretamente:
4.1. Dios ve en secreto. – Dios ve el dar y hacer justicia secretamente. Nada pasa desapercibido a su atención. Conoce las motivaciones y hechos de cada hombre; toda simple motivación, todo simple hecho,
4.2. La recompensa de Dios para el creyente.
Es Dios quien recompensará al creyente:
a. Será una persona vista por todos. El creyente tendrá un momento de estar personalmente ante Dios cuando reciba su recompensa (2 Co. 5:10; Mt 10:32).
b. El creyente fiel será recompensada como hijo, no como siervo. Su Padre lo recompensará (1 Co. 9:17, 2 Co. 5:10, Apo. 22:12)
Destruyendo barreras.

José Cabanillas
Pastor Asistente
