¿SE ACABÓ TU 14 DE FEBRERO?
Si bien es cierto ya pasó el 14 de febrero, el verdadero amor y la amistad no. Cada día podemos disfrutar de aquellas personas que son únicas y especiales en nuestra vida. A través de un gesto, una mirada, un mensaje o un tiempo juntos, podemos decirles ¡valoro tu presencia conmigo!
El autor del libro de Proverbios nos da 4 cualidades sobre el amigo que todos necesitamos:
- Un amigo ama en todo tiempo (Proverbios 17:17): “En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempos de angustia.”
Los tiempos difíciles suelen ser tiempos de examen, no solo para el que los vive; sino, también para los que están alrededor. La amistad se nutre con el tiempo y se enriquece con los detalles.
El amor de amigos entre David y Jonatan es un gran ejemplo de la enseñanza de este versículo. Lo encontramos en 1 Samuel 18:1,3. El mundo no conoce de un amor puro y sincero. Un escritor los incluyó en su libro donde escribe sobre los 100 homosexuales más famosos de la historia.
El mundo ensucia y distorsiona todo lo que Dios ha creado, y eso incluye la amistad. En cambio, en Cristo podemos amar a un amigo sin interés, dar un beso sin malicia, abrazar sin prejuicios, y mostrar cariño con limpieza de ojos, mente y corazón. Jesús es el modelo de amigo, que nos ama en todo tiempo, igual cuando nos exhorta como cuando nos acaricia. - Un amigo demuestra su interés sin reservas (Proverbios 18:24a):“El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; …”
Nos necesitamos para llegar más lejos. Este versículo me enseña que antes de esperar en recibir, yo debo pensar en dar: el que desea tener amigos primero debe ser amigo. Ralph Waldo Emerson dijo: “La única forma de tener un amigo es ser uno primero.”
¿Soy un buen amigo? Jesús es el mejor modelo. Mira el amor de Jesús que trató a Judas con profundo amor aun cuando sabía que lo iba a traicionar.
Hoy en día la palabra “amigo” se ha distorsionado demasiado. Conoces a alguien y ya lo llamas “amigo” en pocos minutos. Un amigo es aquel que es parte de mi vida, y para ello necesitamos tiempo y lamentablemente hay 3 formas de perder amigos en el camino: las rencillas o malentendidos, la envidia, y el orgullo.
La amistad tiene sus sinsabores, pero todo ello prueba la clase de amigos que somos. Cuando hay algún conflicto y “parece una situación irreconciliable”, debemos entender que esas tormentas son parte de la amistad: “Como el hierro se afila con hierro, así un amigo se afila con su amigo.” – Pr. 27:17. - Un amigo no descubre secretos (Proverbios 25:9): “Trata tu causa con tu compañero, Y no descubras el secreto a otro.”
La palabra “compañero” en el original se traduce como “amigo.”
La pregunta que nace es: ¿Te han traicionado alguna vez? Pero, seamos justos y cambiemos la pregunta: ¿has traicionado alguna vez? ¡Hoy en día se vive una falta de integridad! Judas mostró que un “amigo” que besa puede hacerlo en nombre de una traición.
Solomon Ibn Gabirol dijo: “Mi amigo es aquel quien me dice mis fallas en privado.” Proverbios 16:28, dice: “… Y el chismoso aparta a los mejores amigos.” Los amigos no se ponen a criticar, sino a orar los unos por los otros. ¡OJO! Un verdadero amigo no oculta o tapa tu pecado, pero tampoco te aplasta por tu pecado.
Un amigo abre o cierra los labios solo para bendecir. ¿Cuán confiable somos con nuestros amigos? ¿Por qué crees que los programas de chismes son tan sintonizados? - Un amigo aconseja correctamente (Proverbios 27:9): “El ungüento y el perfume alegran el corazón. Y el cordial consejo del amigo, al hombre.”
Hay consejos que traerán peores consecuencias. Quien no te dice las cosas con la verdad y con amor, realmente no es un amigo.
Interesante la comparación que se le da al consejo de un amigo: Ungüento: medicamento que sirve para aliviar y calmar el dolor. Perfume: olor agradable. Es decir, las palabras de un amigo no solo son medicina para nuestra alma; sino, también, nos ayudan a vernos mejor ante los demás.
Este versículo usa 2 elementos, uno que hace un trabajo interno (ungüento), y otro que hace un trabajo externo (perfume).
Un amigo nos dice lo que necesitamos oír y no lo que nos gusta escuchar: “Más confiable es el amigo que hiere que el enemigo que besa.” – Pr. 27:6
Martin Luther King, dijo: “Llegará el día que no recordaremos las palabras de nuestros enemigos; sino, del silencio de nuestros amigos. Debemos corregirnos a la luz de la Palabra de Dios, aunque eso duela, debemos acercar a nuestros amigos a Jesús, así como los amigos del paralítico (Marcos 2:1-5).
Cada día las decisiones que tomamos construyen o destruyen una amistad. Tenemos el mejor modelo de amigo: Jesús, quien amó a sus amigos hasta el final: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.” – Juan 15:13.
El manual del amigo está a nuestro alcance: la Biblia. Seamos sabios para ser amigos que bendicen al modelo de Jesús. ¡Seamos amigos de Proverbios!
¡Estudia la Palabra! ¡Vive la Palabra! ¡Enseña la Palabra!

Daniel Alcántara
Pastor Titular
