LA BIBLIA ¿PALABRA DE DIOS?
“Toda la Escritura es inspirada por Dios…”
2 Timoteo 3:16
¿Es la Biblia inspiración divina? Nuestra respuesta tiene un impacto eterno cuando creemos que las Escrituras son la revelación de Dios. Solo al reconocer esto, podemos apreciarla, estudiarla y aplicar su mensaje en nuestra vida, ya que nos guiarán en el camino de la salvación a través de Jesucristo. Si no aceptamos que Dios se ha revelado en Su Palabra, estamos, de hecho, rechazando al propio Dios. La Biblia es una muestra del amor de Dios hacia nosotros, ya que a través de ella nos revela quién es Él y cómo podemos relacionarnos con Él de manera correcta. Sin esta revelación divina, no podríamos conocer estas verdades fundamentales.
En la sociedad actual, donde existen diversas corrientes de pensamiento, creencias y filosofías, es fundamental tener claro que la Biblia es la Palabra de Dios.
La Biblia presenta evidencias tanto internas como externas de ser la Palabra de Dios. Las evidencias internas incluyen su unidad, a pesar de haber sido escrita por múltiples autores (40 autores) a lo largo de siglos (1500 años), la precisión de sus profecías cumplidas y su autoridad transformadora ha impactado innumerables vidas. Estas pruebas internas apuntan a la singularidad y origen divino de la Biblia, como la revelación de Dios para la humanidad.
Las evidencias externas de que la Biblia es la Palabra de Dios incluyen su historicidad respaldada por pruebas arqueológicas y manuscritos antiguos, la integridad de sus autores que demostraron sinceridad y valentía al transmitir su mensaje, y la indestructibilidad de la Biblia a lo largo de la historia (a pesar de numerosos intentos por destruirla). Estos factores externos refuerzan la credibilidad y la autenticidad de la Biblia como la revelación divina para la humanidad.
Estas evidencias son argumentos importantes a favor de la Biblia, pero no olvidemos que nadie se va a convertir por argumentos históricos, científicos y teológicos; solo el Espíritu Santo puede abrir los ojos de un pecador, de un incrédulo, para convertirlo en un creyente y que crea que la Biblia es la Palabra de Dios.
Sí, son importantes los argumentos porque puede ser usada por el Espíritu Santo para despejar los prejuicios que el incrédulo pueda tener y darse cuenta que la fe cristiana es razonable y eso permitiría predicarle el evangelio.
A lo largo de los años, la Biblia ha sido objeto de ataques constantes por parte de la pseudociencia, la psicología, movimientos gnósticos y ateos. Sin embargo, sigue siendo tan verdadera y relevante hoy como lo fue en el momento de su escritura. Esto no debería sorprendernos, pues Jesús afirmó: «El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán» (Mateo 24:35).
¿Es la Biblia la Palabra de Dios para ti? Si tu respuesta es afirmativa, debes estudiarla, vivirla y enseñarla.
Avancemos con fe

Juan Carlos Chirinos
Pastor Asistente